Ajedrez con Maestros

Ajedrez y AstrologíaAjedrez y cultura

Estrellas del ajedrez. Semblanza y análisis desde la perspectiva de la Astrología: Willhelm Steinitz

Wilheim Steinitz

Por Silvia Méndez y Sergio Negri

“Lo correcto era adaptarse a las circunstancias. Aun en el supuesto de que a alguien le fuera posible mejorar algunos detalles –aunque sólo se trataba de una superstición absurda–, lo único que habría conseguido, en el mejor de los casos, sería mejorar algo para asuntos futuros, pero se habría dañado extraordinariamente…” (El proceso, Franz Kafka)

Semblanza de Steinitz, por Sergio Negri[1]

Sergio Ernesto Negri
Artículo del MF. e Historiador Sergio Ernesto Negri

Sergio Ernesto Negri. Maestro FIDE e investigador en la relación del ajedrez con la cultura y la historia. El autor fue asesor de la Dirección Nacional del por entonces denominado Instituto Nacional del Cine (actual INCAA) y miembro de la Comisión Asesora de Exhibiciones Cinematográficas. También se desempeñó en áreas vinculadas a la educación y la cultura de la provincia de Santa Fe y del Gobierno Nacional de la República Argentina. 

Al encarar este análisis adelantemos desde ahora mismo un concepto que nos parece central: todos los ajedrecistas nacidos en el siglo XX, y también en el actual, casi siempre sin saberlo, somos herederos de un jugador del siglo XIX, nacido en la actual hermosa ciudad de Praga, Bohemia, región ubicada por entonces en el Imperio Austro-Húngaro, el 14 de mayo de 1836.[2]



Ese día vio la luz por vez primera el extraordinario Steinitz, quien en realidad tuvo de nombre original Wolf, el que será reemplazado por el de Willhelm por primera vez oficialmente en un pasaporte que se expedirá el 30 de junio de 1857, el primer campeón mundial oficial de la historia del ajedrez quien, para el gran jugador letón-danés Aron Nimzowitsch (1886-1935), tuvo un solo defecto: “por 50 años fue el mejor exponente de su generación”.

Su infancia se desarrolló en condiciones de notoria pobreza. Hasta el año 1857 vivió en una zona que supo ser el gueto de Praga, el actual moderno y atractivo barrio de Josefov el cual, en el tiempo en que se crió Steinitz, sólo presentaba pequeñas casas semidestruidas, tabernas sucias y húmedas, situaciones de miseria y un olor nada agradable que provenía de los vertederos en donde se incubaban enfermedades.

Siendo de una familia judía, sus padres, Josef-Salomon, que era sastre, y Anna Torsheva, deseaban que se transformara en un rabino, pero el niño prefería las matemáticas. Era el sobreviviente menor de todos los hermanos ya que ocupó el lugar 9 entre 13 pero, los que lo siguieron, murieron en etapas muy tempranas de su existencia. Y su madre fallecerá cuando el futuro ajedrecista contaba con 9 años de edad. Aprendió el ajedrez de un compañero escolar a la edad de 12 años; y eso pese a que su padre lo jugaba, mas no quiso introducirlo en su magia. Años después, cuando vaya a Viena, alquilará un pequeño cuarto de un sastre (la profesión de su padre), a quien le pedirá prestada las tijeras para poder cortar las cartulinas de las superficies que le servirían de tablero y de piezas (colocaba el nombre de estas sobre cada superficie recortada). Desde esa humildad Steinitz habrá de transformarse en un destacado ajedrecista, primero de su ciudad de Praga, después de Viena, más tarde de Londres y del mundo entero.

[1] Para una lectura más amplia sobre aspectos de la personalidad de Steinitz se puede consultar: A Memorial to William Steinitz, editado por Charles Devidé, G. P. Putnam´s Sons, Nueva York y Londres, 1901 (en https://archive.org/details/cu31924029919606/page/n8/mode/2up); The Steinitz Papers. Letters and Documents of the First World Chess Champion, editado por Kurt Landsberger, Mc Farland, Jefferson, Nueva Carolina, EE.UU. 2002; My great predecessors, Part. I,  de Gáry Kaspárov, Everyman Chess, Londres, 2003, y Wilhelm Steinitz: 1st World Chess Champion, de Isaak Linder y Vladimir Linder, Russell Enterprises Inc., Milford, EE.UU. 2014.

[2] Sobre la fecha de nacimiento ha habido alguna controversia que entendemos ha sido saldada por Landsberger quien aclara que un niño, con el nombre W. Steinitz, fue anotado el 14 de mayo de 1836 en la casa 6/4 (¡número premonitorio de las casillas del tablero del juego que amaría y de la cantidad de años que habrá de vivir la persona recién nacida!) de Praga. Ese autor hizo la pesquisa documental del caso, habiendo determinado que es esa la fecha que obra en los libros de la comunidad judía (la única fuente documental legítima) aclarando que, en los otros archivos consultados (incluyendo el General, el del Presidio de la Policía Central y el del Presidio de la Policía de Praga), no figura persona alguna con ese apellido nacido en el entorno temporal buscado. Concordantemente, esta misma data natal es la que surge en la Enciclopedia Británica (https://www.britannica.com/biography/Wilhelm-Steinitz) y en el texto de Linder et. al. Devidé, en cambio, indica el día 17; aconteciendo lo propio en el The Palgrave Dictionary of Anglo-Jewish History.Esta discordancia en principio la aclara Bill Wall para quien, si bien en los archivos de Praga se registra que el 14 fue anotado un niño llamado Wolf (luego Willhelm) Steinitz; sería el propio jugador quien indicó la del 17, en el número de junio de 1887 de su International Chess Magazine. Para mayor divergencia, en una crónica necrológica del diario The New York Times, publicada el 14 de agosto de 1900, se indica que el día de nacimiento de Steinitz fue el 18 de mayo. Kaspárov, más prudentemente, sólo indica mes y año de nacimiento del campeón sin el día exacto.

Ese camino se inicia a sus 20 años en Viena, una de las capitales del Imperio Austro-Húngaro (la otra fue Budapest), para estudiar matemáticas en el Instituto Politécnico, pero durará allí apenas un año ya que no progresará al quedar absorbido por el ajedrez (fracasará en los exámenes de mineralogía y de dibujo).

Es que a fines de 1858 concurre al Café Romer, el que lo atrapa y,para sorpresa de todos, evidencia sus conocimientos de ajedrez jugando a ciegas contra varios rivales. Luego de esa exitosa experiencia será introducido en el Club de Ajedrez de Viena donde adquirirá, crecientemente, una bien ganada reputación. En ese deslumbramiento abandonará en 1859 sus estudios universitarios. El ajedrez era todo y sería todo en su vida…

En ese club progresará rápidamente, será tercero en el torneo de 1859, segundo en 1860 y primero en 1861 (con 30 victorias en 34 juegos), desplegando un estilo de ataque que hiciera que se lo compare con el gran Paul Morphy (1837-1884), a quien conocerá personalmente en Nueva Orléans muchos años más tarde, aunque sin demasiado éxito en esa entrevista entre alguien que no quería que ni le mencionen al ajedrez y otro para quien el ajedrez lo era todo.

En esas condiciones, a la hora del gran torneo de Londres que se jugó entre el 16 y el 28 de junio de 1862, de nuevo en el marco de otra Gran Exhibición Universal que la tuvo por sede, se lo designa como representante del club de la ciudad, en su debut internacional. Sale sexto, entre 13 participantes, cuando Adolf Anderssen (1818-1879) deslumbra nuevamente con un magnífico éxito, en una competencia en la que cada jugada debía ser hecha dentro de los 5 minutos de tiempo.

Aquí el de Praga se presentó ante la escena internacional, la que quedó asombrada por su rendimiento y, más aún, por su brillante encuentro ante el local Augustus Mongredien (1807-1888) el que obtuvo un premio de belleza.  Ese mismo año hay un match casual contra Anderssen en el que Steinitz pierde dos cotejos ganando uno, dando cuenta de su creciente fortaleza.

Se quedará un tiempo en Inglaterra, hasta 1864 gana diversos matches ante buenos rivales, particularmente el italiano Serafino Dubois (1817-1899) y otro exponente en alza, como Steinitz, el inglés Joseph Blackburne (1841-1924). Y en 1865 se casa con una joven inglesa de 18 años con quien prontamente tendrá una hija, Flora, que nace el 7 de agosto de 1866.

En ese año de 1866, entre el 18 de julio y el 10 de agosto (¡y había sido padre sólo 3 días antes!), se dará un match espectacular entre Steinitz y Anderssen, siempre en Londres, para aquel por 8 victorias a 6, sin ningunas tablas. A partir de ese momento, en principio se lo consideró al vencedor casi como si de un campeón mundial se tratara pero, ello sería luego puesto en duda por dos motivos básicos: Morphy aún vivía y Steinitz en próximos torneos, y al vencer a Henry Bird (1830-1908) en el otoño de 1866 demasiado ajustadamente, cuando el norteamericano había logrado lo propio ante el inglés antes en forma escandalosa, no habrá de ratificar ese supuesto liderazgo. Sin embargo el de Praga, que hacía apenas ocho años había comenzado a jugar al ajedrez, ya estaba en el centro de la atención mundial.

En todo caso, se trató de una brega muy cruenta, que se resolvió sin que se acordaran ningunas tablas (las que de todos modos no hubieran contado). El más veterano comenzó con un triunfo, luego sobrevinieron cuatro consecutivos de Steinitz, para recuperarse aquel, pasando al frente tras cuatro victorias seguidas. Pero, en definitiva, en esta extenuante porfía, se impondrá el jugador más joven, en una actuación consagratoria, dados los pergaminos de un rival que, tras su triunfo en el torneo de Londres de 1851, y salvo por la aparición fulgurante de Morphy en 1858 y 1859 en su excursión europea, se lo consideraba como el más potente en el mundo del ajedrez.

Este match, en el que se pudo establecer una suerte de puente intergeneracional, se lo considera más aún una bisagra del ajedrez mundial, entre un tiempo que fue, el del antiguo romanticismo tan bien representado por Anderssen, y otro que sobrevendría, el de un mayor racionalismo, en una evolución que se estaba dando en la sociedad embarcada en la Revolución Industrial, la que tendrá su reflejo en el ajedrez y, propiamente, en el estilo de juego de su mejor cultor de los nuevos tiempos, un más adaptativo Steinitz, quien supo ser romántico en la primera etapa de su carrera para, ahora, poder encarnar un más eficiente tecnicismo. Particularmente ello se apreció en la penúltima partida en la que el estilo posicional del futuro campeón del mundo fue notable, acumulando pequeñas ventajas y asumiendo el liderazgo de la partida con un lento pero continuo desplazamiento de los peones en forma de falange, lo que hubiera hecho las delicias del gran jugador francés Philidor (1726-1795).

Adicionalmente, y como testimonio de un nuevo y necesario avance de la tecnología, también en las condiciones objetivas en las que se disputaban las partidas, hay que señalar que en este match se empleó por primera vez un reloj con dispositivo mecánico para el control del tiempo.

En 1867 el de Praga, instaladísimo en Inglaterra donde dictaba clases, daba sesiones de simultáneas (incluso bajo la modalidad de a ciegas) y se fue convirtiendo en un importante promotor del ajedrez, es nombrado miembro honorario del London Chess Club. Siempre en la isla, en el mes de septiembre en la ciudad escocesa de Dundee, es segundo de Neumann en una prueba en la que también juega un joven Blackburne.

Previamente ese año, entre los meses de junio y julio, había sido tercero de un importante torneo en París, en el que se impuso el eslovaco Ignác Kolisch (1837-1889) un talentoso jugador que, para su fortuna personal y la pena del medio ajedrecístico, abandonó prontamente su práctica para dedicarse a sus negocios y donde, siguiendo las reglas de puntuación convencionales, fue segundo el polaco Szymon Winawer (1838-1919), posición que en rigor debió compartir con Steinitz ya que en esa competencia se aplicó la regla de que las tablas serían consideradas derrotas para ambos contendientes, lo que hizo que el de Praga mejorara su posición final.

Entre el 18 de julio y el 4 de agosto de 1870 en Baden-Baden se dio el último gran triunfo de Anderssen, en un torneo a doble vuelta, siendo en esa ocasión escolta, habiendo perdido ambos encuentros con el vencedor. Más atrás quedaron Neumann (1838-1867), jugador que también terminará en estado de locura (en una condición compartida con Morphy y el propio Steinitz), Blackburne y Paulsen (1833-1891).

Del 6 de agosto al 5 de septiembre de 1872 se registrará en Londres un gran match contra el polaco (radicado en Inglaterra) Johannes Zukertort (1842-1888), el alumno de Anderssen que se venía perfilando como su principal rival en el escenario mundial, en el que se impondrá Steinitz tras 7 triunfos, 1 derrota y 4 tablas.

Del 21 de julio al 29 de agosto de 1873 se realiza un gran torneo a doble vuelta en Viena, la ciudad en la que comenzó su carrera, con el mecenazgo de Kolisch (ahora en su calidad de banquero) y el Barón von Rotschild (1840-1915), donde Steinitz iguala la primera posición con Blackburne, a quien derrota en el desempate 2 a 0, quedando más atrás Anderssen

Ese año es muy importante en su carrera ya que decide profundizar los estudios del juego dejando de participar en torneos por diez años. Asume como columnista de la revista inglesa The Field, donde por casi nueve años desplegará buena parte de sus contribuciones analíticas de la moderna escuela ajedrecística que lo tuvo de principal exponente y divulgadorh, y concurre a algunos torneos, mas ahora en su rol de cronista.

Este tiempo, en el que permanecerá seis años sin jugar: se mantendrá con el producido de las exhibiciones de simultáneas, de sus clases (fue su alumno el padre del futuro primer ministro Winston Churchill) y de su contrato con aquel medio de prensa. Pero se dedicará más bien a profundizar su análisis del juego, siendo la época más relevante para ello ya que cambiará sustancialmente su forma de encararlo, sabiendo pasar del viejo romanticismo, apoyado en la táctica, a otra forma en la que pesará más la estrategia. Era el momento de combinar las capacidades de ataque con la de defensa, siendo Steinitz el que abriría este camino con el que se establecerán las pautas definitivas de la denominada escuela moderna (que se transformará en clásica).

Este ajedrecista se transformará en una figura asombrosa justamente por ello: no fue necesario que surgiera un nuevo ajedrecista que encarnara los valores más modernos, bastó que el mejor exponente de la época supiera reinventarse, asumiendo el nuevo clima que exigían los tiempos modernos, para que este radical cambio en el proceso de evolución del ajedrez fuera posible. Es en ese sentido en que todos somos herederos de Steinitz. Esos años de ostracismo, por esos motivos, estuvieron lejos de ser estériles. La Revolución en ajedrez se hizo desde el más absoluto silencio…

En 1881 cuestiona ácidamente el desarrollo del match que jugaron entre los meses de junio y julio en Londres Zukertort y Blackburne (triunfo amplio de aquel). Se genera una fuerte polémica ya que aquel responde en la revista Chess Monthly. Ese es un preludio con el que se alimentará un conflicto entre esas dos figuras, y para que Steinitz decida regresar a la brega, tras casi una década de ausencia de los tableros, lo que hará en el gran torneo de Viena (a doble vuelta) disputado entre el 10 de mayo y el 24 de junio de 1882, cuando compartirá la punta con Winawer, viéndose a ambos anticiparse al irlandés Jamos Mason (1849-1905),  Zukertort, Blackburne y las grandes figuras de la época, entre ellos el ruso Mijaíl Chigorin (1850-1908) que aparece 12° entre los 18 participantes.   

A fines de ese año se embarca en una gira por los EE. UU. invitado por el Philadelphia Chess Club´s. Y esa será la oportunidad del conocimiento de un Morphy quien, además de los escasos diez minutos que le dispensó en la entrevista personal que tuvieron, en cierto momento, cuando le preguntaron si lo registraba, lacónicamente dijo: “Lo conozco. Su gambito no es bueno”. 

Regresa a Londres para jugar el torneo que se disputa entre el 26 de abril y el 23 de junio de 1883, en el que Zukertort tiene un magnífico triunfo sacándole a Steinitz nada menos que tres puntos de ventaja, quedando más abajo Blackburne y Chigorin. Se jugó con el sistema de a doble vuelta y se dio aquí una gran novedad: por primera vez se usó en un torneo el reloj con doble esfera que se transformará en un clásico, en este caso con el manufacturado por Thomas B. Wilson (1843-1915) de la ciudad de Manchester. Estaba claro quiénes eran los dos mayores exponentes de la época. El match entre ellos se estaba gestando a fuego lento…

En octubre de 1883 Steinitz viaja a los EE. UU.,  ya que sentía un clima de cierta hostilidad en Londres (alguna vez dijo que estuvo veinte años en Londres pero siempre se sintió un extraño). Lo cierto es que esa plaza decantó su favoritismo, primero por la figura local, Blackburne, y luego por Zukertort, que venía deslumbrando y que incluso lo desplazó de su columna de ajedrez en The Field. Esta situación contrastaba fuertemente con el buen recibimiento que había tenido del otro lado del Atlántico, por lo que decide emigrar definitivamente. En su nueva residencia, desde enero de 1885, se editará su revista International Chess Magazine y también publicaría en el New York Tribune.

En en las ciudades de Nueva York, San Luis y Nueva Orléans, en esos EE. UU. que le estaban siendo tan propicios, se hará entre el 11 de enero y el 29 de marzo de 1886 el esperado encuentro entre Zukertort y Steinitz (se había convenido una revancha en Londres). A pesar de que no existía una entidad del ajedrez mundial (que se creará recién en 1924) que regulase esta clase de encuentros, sin embargo a su ganador se lo habrá de considerar el primer campeón mundial oficial de la historia.

Un renovado Steinitz, que comenzaba a convertirse en clásico, vence convincentemente a Zukertort, alumno del último romántico (Anderssen), por 12,5 a 7,5. Se había acordado que el ganador sería el que obtuviera 10 triunfos, lo que el de Praga alcanza en la 20ª partida; en las restantes, se registrarán 5 empates y 5 triunfos del polaco. El desarrollo del encuentro fue curioso: estando en Nueva York, Steinitz gana el primer juego el 11 de enero, pero sobrevienen cuatro triunfos consecutivos de su rival, el último el 20 de ese mes. El 3 de febrero se reasume el encuentro en St. Louis donde Steinitz, en cuatro partidas, gana tres de ellas, la última de las cuales se desarrolló el día 10. Se traslada la brega a Nueva Orléans donde, tras un segundo empate registrado el 26 de febrero, vienen dos triunfos de Steinitz, preludio del último que obtendrá Zukertort. Dos nuevos empates a continuación, para un final a todo orquesta para Steinitz que concretará 4 triunfos y 1 tablas para cerrar el 29 de marzo su actuación consagratoria.    

Empezaba un nuevo tiempo en el ajedrez. Comenzaba la era de Steinitz como campeón mundial, título que alcanza a los 48 años de edad y el que se lo dedica, considerándose un norteamericano más, en el Manhattan Chess Club de Nueva York al “genio inmortal de Morphy”. La estrategia (la ciencia), de aquí en más, habría de prevalecer sobre la táctica (la poesía) en el mundo escaqueado…

Imagen de Zukertort (a la izquierda) y Steinitz, en
Imagen de Zukertort (a la izquierda) y Steinitz, en: https://en.chessbase.com/post/the-final-years-of-zukertort

La revancha contra Zukertort nunca se registra por el hecho de que este enferma tras el match y, a pesar de que juega algunas otras competencias, muere poco después, en el mes de junio de 1888. Pero Steinitz tendrá otra pérdida infinitamente más dolorosa: ese mismo año, el 14 de enero,  fallece Flora, la hija que contaba con apenas 21 años de edad.

Entre el 20 de enero y el 24 de febrero de 1889 se desarrolla en La Habana (la isla de Cuba todavía seguía bajo dominio español), el primer match por el título entre un campeón instalado y su desafiante. El rival será Chigorin, otro romántico, por lo que Steinitz asegurará que se trataría de un enfrentamiento entre un viejo de la nueva escuela y un joven de la vieja escuela.

Esta vez, se llegan a disputar 17 partidas, de las 20 previstas, con la particularidad de que las únicas tablas se dan en el último encuentro. Habrá antes, entonces, diez triunfos para Steinitz, que de esa forma conserva el título, y seis para su rival.

Nuevamente el curso de los acontecimientos será algo sinuoso: la primera partida es a favor del retador, quien estará al frente en varios momentos del match, cuando iba ganando 2 a 1 y 4 a 3. Pero luego el de Praga, primero equilibrará las cosas para terminar por imponerse con cierta comodidad.

Steinitz-Chigorin
Mikhail Chigorin, Emanuel Lasker, Harry Nelson Pillsbury y Wilhelm Steinitz en su torneo de cuatro maestros en San Petersburgo en 1895-96 en: https://www.chess.com/blog/Zeitnot17/mikhail-chigorin-the-lover-of-chess-problems-2

De este tiempo viene lo mejor de su labor como divulgador, la que se expresó a lo largo de su carrera, no sólo con libros de torneos sino, aún mejor, como editor de revistas en Londres y Nueva York: es que su obra de divulgación más influyente, The Modern Chess Instructor, fue publicada en su primera parte originalmente en Nueva York en el mes de julio de 1889.[3] Ese trabajo incluye una parte general con los siguientes capítulos: 1) Descripción del juego; 2) El sistema de notación; 3) Las leyes del juego; 4) Términos técnicos; 5) El ajedrez como entrenamiento de la mente y de la forma de mejorar; 6) La escuela moderna y sus tendencias; 7) El valor relativo de las piezas y los principios del juego; agregándose luego el estudio de diversas aperturas, con partidas ilustrativas; y también se incluye en el volumen los encuentros del match que ese año disputó contra Chigorin.

En dicha obra se consigna una sentencia que es toda una definición de la nueva escuela: “Pero incluso las combinaciones ganadoras que contemplan grandes sacrificios, muy raramente presentan dificultades tan grandes como las que exige el mantenimiento del balance de posición y la estrategia requerida que conduce a un proceso ganador final”. Los principios de la nueva escuela abarcan conceptos que, siendo hoy muy conocidos, en ese tiempo resultaban inéditos, tales como: adelantarse en el desarrollo de las piezas; darle movilidad a las piezas; ocupación del centro; enfocarse en la posición del rey enemigo; trabajar las casillas débiles del contrario; generar una mayoría de peones, particularmente en el flanco de la dama; abrir líneas; aprovechar la ventaja de los dos alfiles.

Un nuevo enfrentamiento por la corona, ahora tendrá como retador el húngaro Isidor Gunsberg (1854-1930), alguien que supo ser operador del autómata ajedrecístico Mephisto quien, como tantos otros de sus colegas, emigrará a Inglaterra para perfeccionar su carrera, y que venía de igualar un match contra Chigorin. Será en el Manhattan Chess Club de Nueva York, entre el 9 de diciembre de 1890 y el 22 de enero de 1891, y el ganador sería quien primero obtuviera 10 triunfos o quien prevaleciera en 20 cotejos, lo que logró Steinitz recién en el 19º encuentro ya que las cosas fueron más parejas de lo esperado, con 6 victorias para el campeón, 4 para el magyar y 9 empates.


[3] Se puede consultar este texto en idioma inglés, en https://archive.org/details/modernchessinstr00steirich/page/n6/mode/2up.

Gunsberg-Steinitz, match por el Campeonato Mundial 1890
Gunsberg-Steinitz, match por el Campeonato Mundial 1890 en: https://chessentials.com/steinitz-gunsberg-world-championship-match-1890/

Concomitantemente, desde el 23 de octubre de 1890 el campeón disputó con Chigorin un encuentro telegráfico a dos partidas, uno en Nueva York el otro en San Petersburgo, habiendo ambas culminado con el éxito del ruso, tras formalmente producirse la aceptación de Steinitz el 28 de abril de 1891. Se ha asegurado que, en este marco, este fue arrestado por un día por la policía, ya que se lo creía un espía ruso. Es que los pesquisantes lo supusieron al observar el intercambio de correspondencia, en la que relucía la notación ajedrecística, esa que es tan extraña para los legos, la que periódicamente fue fuente de equívocos. Una vez aclarado el punto el campeón recobró su libertad.

Entre el 1° de enero y el 28 de febrero de 1892 se vieron las caras de nuevo en La Habana con Chigorin, quien agigantó su reputación con esas dos partidas desarrolladas a la distancia. Steinitz, consecuentemente, hace su tercera defensa del título, esta vez arribándose a un más apretado resultado, que se verificó cuando alcanza la 10ª victoria necesaria en el juego 23. Los restantes juegos arrojaron 8 éxitos para el retador con 5 empates.

El curso del encuentro fue dramático. Al cabo de la partida 19 el ruso, un exponente tardío del estilo romántico quien entre el 23 de octubre de 1890 y el 28 de abril de 1891 le había ganado 2 a 0 un match telegráfico a Steinitz con las ciudades de Nueva York y San Petersburgo de distantes sedes, se venía imponiendo por 8 victorias a 7; repunta el campeón sobre el final ganando 3 partidas en 4, con la particularidad de que en la última se dio un espectacular vuelco ya que el desafiante, absolutamente ganado, y con pieza de ventaja, comete un error garrafal que significó que el de Praga pudiera dar vuelta el resultado y, a la postre, mantener el cetro. Para Kaspárov ese error cometido por el ruso en la jugada posterior al control del tiempo fue “la pifiada del siglo”.

Imagen de una alegoría al segundo enfrentamiento entre Steinitz y Chigorin, en
Imagen de una alegoría al segundo enfrentamiento
entre Steinitz y Chigorin, en:
https://www.chessgames.com/history/1007318.jpg

El 27 de mayo de 1892 el campeón tendrá una dura novedad: muy joven, con 45 años, muere Caroline Golder, la esposa con quien había compartido 27 años de su vida, afectada por hepatitis. Sin embargo rehace rápidamente su situación matrimonial (aunque podría suponerse que en todo caso formaliza una historia que estaba ya vigente, aún estando casado), contrayendo enlace con una joven suiza de nombre Elzabeth, 28 años más joven, que ese mismo año en diciembre, un varón que, como su padre, aunque con acento anglo, tendrá el nombre de William. En 1897, a la misma avanzada edad que su padre, la de 61, el ajedrecista también tendrá descendencia, en este caso llegando al mundo una niña, a la que llamarán Julia.

Dos figuras estaban surgiendo en Europa en la última década del siglo XIX, oriundas del Reino de Prusia (Alemania). Por un lado, el gran teórico Siegbert Tarrasch (1862-1934) y, por el otro el más joven y decidido Emanuel Lasker (1868-1941). Aquel, quien era médico, se negó a abandonar Europa para jugar un match por el título. Pero Lasker aprovecha su presencia en los EE. UU., desafía a Steinitz mediante una carta del 31 de agosto de 1893.

El encuentro tendrá lugar en las ciudades norteamericanas de Nueva York y Filadelfia y en la canadiense de Montreal, entre el 15 de marzo y el 26 de mayo de 1894, viéndose al alemán vencer al nacido en Praga, logrando los 10 triunfos necesarios para consagrarse, con 5 derrotas y 4 empates (que no contaban). Un joven de 25 años tomaba el cetro de un veterano de 58, dándose el recambio generacional. De ese modo Lasker se convierte en el segundo campeón mundial de la historia. Y Steinitz culmina un récord asombroso: estuvo 31 años sin perder match alguno (¡y fueron nada menos que 27, incluidos tres con Blackburne, dos con Zukertort y Chigorin y uno con Anderssen y Gunsberg), desde su aparición en el torneo de Londres de 1862.

Ya como excampeón, participa entre el 20 de octubre y el 15 de noviembre de 1894 de un torneo en Nueva York (¡el primero desde 1883!), en el que se impone claramente, quedando segundo el rumano Adolf Albin (1848-1920) y, muy rezagado, una figura local emergente: Pillsbury.

Steinitz volverá a cruzar el Atlántico, regresando a una Londres en la que tanto había en su tiempo crecido, ajedrecísticamente y en su vida, para disputar un gran torneo, el de Hastings, el que se hará entre el 5 de agosto y el 2 de septiembre de 1895. Inesperadamente, se dará el triunfo de una nueva figura del ajedrez mundial, el norteamericano Harry Pillsbury (1872-1906), a quien el de Praga había enfrentado en partidas amistosas en Boston tres años atrás dándole ventaja de peón y salida (aunque perdiendo dos de los tres cotejos), delante de Chigorin, Lasker, Tarrasch, quedando Steinitz en el quinto lugar, entre 22 competidores; de este evento surge una de sus partidas más memorables, que ganó el premio de belleza, la que le ganara al alemán Curt von Bardeleben (1861-1924).

A fin de año concurre a San Petersburgo donde, entre el 13 de diciembre de 1895 y el 27 de enero de 1896, se hace un cuadrangular (estaba previsto un pentagonal pero Tarrasch declina en participar por sus actividades como médico), a seis encuentros ante cada uno de los rivales, donde Lasker vence, Steinitz queda segundo a dos puntos, adelantándose a Pillsbury y Chigorin.

Instalado en aquel tiempo en Europa, va de un punto a otro dando muestras de su conocimiento del juego como divulgador y, eventualmente, jugando partidas y dando simultáneas. Lo más importante de estas actividades se registra en el torneo de Núremberg en Alemania, con otro triunfo de Lasker entre el 20 de julio y el 10 de agosto de 1896, siendo segundo el húngaro Géza Maróczy (1870-1951) y, más atrás, Pillsbury y Tarrasch, quedando Steinitz sexto entre 19 jugadores.

Para cuando se vuelve a enfrentar a Lasker, ahora con Steinitz en calidad de retador, su juego había decaído, el campeón estaba más fuerte, aún, que antes, con lo que no extrañará que en Moscú, donde se disputó esta nueva edición por el título, que el alemán se impusiera con absoluta facilidad. Será en Moscú, entre el 7 de noviembre de 1896 y el 14 de enero de 1897, logrando Lasker el décimo necesario triunfo en la partida número 17, al cabo de la cual Steinitz ganó únicamente 2 veces, registrándose 5 tablas. 

Pero lo peor no aconteció para el viejo excampeón dentro del tablero sino fuera de él. Cuatro meses más tarde se lo internará, pese a su resistencia, por cuarenta días en una clínica psiquiátrica donde le diagnosticarán un estado de locura. El excampeón sufrió mucho su estancia en Rusia, muy curiosamente, por ausencia de frío. Es que todos los lugares en los que estuvo (hotel, salas de juego, etc.), para preservarse de las condiciones externas, tenían a su gusto un exceso de calefacción que lo irritaba. Y por sus problemas de reumatismo no podía, a diferencia de Lasker, hacer caminatas buscando un poco de aire fresco. Esta situación pareciera, al menos conforme sus dichos, que afectó mucho su estado emocional.

En febrero de 1897, curiosa y del todo equívocamente, el diario New York Times publicó una nota dando cuenta de la muerte de Steinitz, supuestamente en un asilo mental de la ciudad. El jugador, por su lado, estaba embarcado en sus intentos de cura de su reumatismo a través de una hidroterapia a la que también adjudicaba, quizás, otros beneficios más intangibles, los que evidentemente en su caso no darían resultados.

Tuvo, asimismo, una faceta extraña que puede ser considerada premonitoria: la de perfeccionar un teléfono inalámbrico. Su teoría era que podía usar su fuerza de voluntad para transmitir palabras a cualquier distancia. Se ha dicho que, con ese mecanismo, se conectó con Dios, al que desafió al ajedrez y venció, dándole ventaja de peón y salida, pero no se sabe a ciencia cierta si la deidad aceptó la propuesta de un match más integral (seguramente lo rechazó por temor a ser derrotado…).[4]


[4] Esta historia, bastante transitada y replicada con pormenores diferentes, es relatada con precisión en una de las excelentes crónicas de Edward Winter, titulada Steinitz versus God, en https://www.chesshistory.com/winter/extra/steinitzgod.html.

Imagen de una caricatura sobre el diálogo de Steinitz con Dios para jugar al ajedrez, en
Imagen de una caricatura sobre el diálogo de Steinitz con Dios para jugar al ajedrez, en: https://www.chesshistory.com/winter/extra/steinitzgod.html

En mayo de 1897 Steinitz regresa a Nueva York retomando, pese a todo, la actividad ajedrecística. Partirá más tarde por última vez a Europa donde, del 1° de junio al 31 de julio de 1898 se hace un torneo a doble vuelta en Viena, nuevamente bajo el patrocinio del barón von Rothschild, en el que Tarrasch se impone, siendo segundo Pillsbury, completando el podio David Janowski (1868-1927), obteniendo Steinitz un buen cuarto lugar, quedando por delante del local Carl Schlechter (1874-1918) y su viejo conocido Chigorin.

Imagen de los participantes del torneo de Viena de 1898, Steinitz es el cuarto jugador desde la izquierda en posición de sentado, en
Imagen de los participantes del torneo de Viena de 1898, Steinitz es el cuarto jugador desde la izquierda en posición de sentado, en: https://en.wikipedia.org/wiki/Vienna_1898_chess_tournament

Luego irá a Colonia, Alemania donde, entre el 1° y el 19 de agosto de 1898, quedará en un oscuro quinto puesto, detrás del inglés Amos Burn (1848-1925); del fantástico, aunque prematuramente malogrado jugador húngaro, Rudolf Charousek (1873-1900); de su viejo conocido Chigorin y del alemán Willhelm Cohn (1859-1913).

Finalmente va a Londres, donde juega la última competencia de su vida  y, demostrando que ya nada era como entonces, entre el 30 de mayo y el 10 de julio de 1899, igualará la colocación correspondiente aldécimo/undécimo lugar, entre 15 participantes, en una exigente prueba  a doble vuelta en la que Lasker se impone con autoridad, delante de Janowski, Pillsbury, Maróczy, Schlechter, Blackburne y Chigorin. Aquí por vez primera en todo su historial en torneos, Steinitz tendrá más derrotas (doce) que triunfos (ocho), una inequívoca señal de que el paso del tiempo había deteriorado a un jugador que, otrora, había sido cuasi imbatible. Por otro lado será la primera oportunidad en que quedará fuera de los premios monetarios, justamente en un tiempo en que tanto los necesitaba…

Finaliza el siglo, y el milenio, y la vida del ajedrecista. Será exactamente el domingo 12 de agosto de 1900, durante la tarde, en el Manhattan State Hospital en la isla Ward de Nueva York, de un ataque al corazón, con 64 años, tantos como escaques del tablero (lo que en el próximo siglo le sucederá también a otro genial jugador, el norteamericano Bobby Fischer). Estaba embarcado en la escritura de un panfleto sociológico, dedicado a su mujer e hija muertas, cuyas copias destruirá su nueva familia, que llevaba por título (en traducción al español): “Mi aviso a los antisemitas en Viena o donde fuere, por un Mercenario Judío, o un Ensayo sobre el Capital, el Trabajo y la Caridad”, en el que amargamente se queja de su situación financiera, que no le alcanzaba para sus gastos médicos y mantener a su esposa (que abrió una tienda de dulces para sobrevivir) y sus dos hijos pequeños.

Se lo enterrará en un cementerio de Brooklyn. Murió alienado, enfermo y en estado de pobreza. Una situación muy ingrata para alguien que tanto había dado al ajedrez mundial. El New York Times, ahora correctamente, en su edición del 14 de agosto de 1900 publicará la necrológica bajo el título “WILLIAM STEINITZ DEAD; Chess Champion of the World Over Twenty Years. DEFEAT BROKE HIS SPIRIT Memorable Tournaments in Which Lasker Lowered His Proud Record — His Sad Decline and Insanity”. Allí se indica que la primera derrota por el título mundial ante Lasker marcó el comienzo de su ruina y que con la segunda en Moscú comenzó su declive mental.

Triste declive e insania, como anuncia ese medio, es cierto, así fue su fin; pero ello sucedió luego de una carrera que, por tantos motivos, resulta memorable.

Hoy podemos y debemos ser absolutamente reconocidos con su figura. Es que todos los ajedrecistas del siglo XX, aún quienes no lo sepan, le deben al primer campeón mundial de la historia una eterna gratitud, explícita o implícitamente, al tratarse del jugador que supo revolucionar el juego dotándolo de las bases estratégicas definitivas con las que luego, todos sus sucesores, sin distingo alguno, se nutrirían y podrían progresar.

Steinitz supo reinventarse, adaptarse a las circunstancias, como recomienda su compatriota Kafka y, en un nuevo guiño a ese autor, casi como si se metamorfosease, al haber de mutar de brillante pero inseguro, a seguro pero opaco, cuando se dio ese paso esencial desde un jugador de estilo romántico a otro que será estratégico y, en definitiva, clásico.

La clave no era intentar ganar por ataques furibundos sino por la acumulación de pequeñas ventajas, el llamado juego posicional o de maniobras, una concepción que comportó una revolución copernicana para el ajedrez ya que lo que importaba era el largo plazo y no tanto el aquí y ahora de la pura táctica característica sustancial de la escuela romántica. De ese modo, el nacido en Praga protagonizó, con aportes que remiten a la sencillez y a la esencialidad, un hito clave en la evolución del milenario juego. Nuestras reverencias y los mejores recuerdos, entonces, para el gran Willhelm Steinitz.

Análisis astral de Steinitz, por Silvia Méndez

Prof. Silvia Mendez
Prof. Silvia Mendez

Silvia Méndez es de nacionalidad argentina. Graduada en Relaciones Humanas en la Universidad del Salvador y egresada de la carrera de Administradores Gubernamentales (1985-1987) dictada en el INAP.

Se desempeñó en el servicio civil de su país, con amplia experiencia en gestión de políticas públicas en el ámbito cultural, así como en la administración de recursos humanos en el Estado Nacional.

Como astróloga, está graduada en la Fundación Centro Astrológico de Buenos Aires (CABA, 1989), siendo entrenada por calificados profesionales de la talla de Eloy Dumón, Rubi Leza, Jerry Brignone.

En esta disciplina se ha desempeñado en la consultoría privada, dictando seminarios y talleres, realizando investigaciones y publicando artículos, con especial énfasis en Astrología Genetlíaca, Mundana, Deportiva, Asteroides.

¡Otro análisis muy desafiante! Por empezar,  en los diversos  sitios donde se presenta la biografía de Wilheim Steinitz,  no se ponen de acuerdo con el día de su nacimiento, menos aún plantean el horario en el cual nació.

Después de una exhaustiva investigación,  se confirmó el día 14 de mayo de 1836 como el día de su nacimiento.

Sobre la base de las diferentes descripciones de su personalidad, actividades laborales o sociales del individuo, situación familiar de origen, etc.,  y teniendo en cuenta sus características físicas, estuve trabajando arduamente sobre la hipótesis de un Ascendente en el signo de Sagitario.

¿En qué me baso? Sagitario es un signo que, en lo físico, hace que en el hombre se formen unas entradas pronunciadas  en su cabellera, tal como ocurría con Steinitz. Por otro lado es un signo que también habla de alguien aventurero, tendiendo a viajar a diferentes países, conociendo otras culturas.

A este signo se lo asocia también con las actividades relacionadas con la comunicación o la transmisión del conocimiento adquirido: cronista, periodista, profesor. Todas actividades que Steinitz llevó a cabo en su vida.

Así calculada, con la posibilidad de un Mediocielo (casa que simboliza a uno de los padres) y teniendo en cuenta que el padre fue sastre, parece concordar el signo de Libra en ese sector: es un signo asociado con la moda, el diseño.

A través de múltiples chequeos con todos los datos aportados en su biografía, me dispuse a validar un horario aproximado, el cual presento como hipótesis, sabiendo que puede ser seguramente perfeccionado.

Voy a fundamentar este horario aproximado, presentando la carta natal propuesta:

steinitz Astral

Más allá del horario de nacimiento, hay ciertas posiciones astrológicas que no varían a lo largo de ese día, salvo la posición de la Luna (que ya he mencionado con anterioridad)  que se mueve 13 grados por día.

Por lo tanto, podemos hablar de un Sol en el pragmático, concreto y material signo de Tauro, compartiendo el signo con la  Luna en el mismo signo,  y un Ascendente en otro signo de fuego como es Sagitario

Se destaca en esta carta natal la conjunción angular de Plutón y Marte: esta conjunción le otorgaba empuje, ansiedad, necesidad de iniciar cosas sin poder esperar a terminarlas o  cumplirlas, pasando a la siguiente prontamente.  En general esta combinación tan fuerte (Marte está en su propio signo, Aries) genera arranques temperamentales e inclusive violencia. Otorga una tremenda energía que puede acompañarse con ráfagas de iluminación  y creatividad pero en su costado negativo puede manifestarse, como dirían en España… como un “cabrón”.

Este dúo planetario angular, también influyó en su aspecto físico pues le otorgó una barba pelirroja; el otro detalle físico es su posición solar en Tauro que lo hizo retacón, con un cuello corto y ancho; el Ascendente en Sagitario, como señalé, le otorgó esas profundas entradas en su cabellera, y su regente Júpiter en el signo de Cáncer aspectando al mismo le pudo haber traído un estómago algo voluminoso. El otro detalle es que Steinitz cojeaba y tenía que ayudarse con un bastón; algunos sostienen que nació con pie equino. Sagitario es el signo del Centauro, mitad hombre y mitad caballo.

A nivel de salud, el énfasis está en el sistema nervioso central (casa 6 en Géminis) con Mercurio conjunto a Kirón;  también en las infecciones o dificultades en ojos, oídos o dientes (Marte en Aries angular conjunto a Plutón y saliendo en aspecto a la casa 8).

Plutón y Marte en la casa 4 señalan una infancia complicada, pero que le formó un carácter aguerrido y dispuesto a sobrellevar situaciones dificultosas (se crió en un barrio muy humilde, pestilente; su mamá murió cuando él tenía solamente 9 años) con resiliencia.

La Luna, el nodo y el Sol en el signo de Tauro en la casa 5, provocó diferentes tendencias: es la casa del juego amoroso, de los hijos, pero también del juego y, en un sentido más abarcativo, lo que la persona realiza por placer o vocación sin involucrar consideraciones monetarias o logros sociales. Pero, al estar también en Tauro, pudieron simbolizar ganancias a través del juego; las cuales luego se le escurrían como agua entre los dedos por la posición de Neptuno en la casa 2.

Vayamos a su intelecto: Mercurio está ubicado en el versátil, inquieto y racional signo de Géminis, donde está a sus anchas, pues es el signo que rige este planeta.  Esto le otorgó mucha curiosidad intelectual, aunque es un signo al cual le falta la constancia necesaria para encarar estudios prolongados. En ese sentido primó el hecho de ser taurino: es un signo que necesita llevar lo aprendido prontamente  a la práctica. Mercurio está enlazado mediante un trígono con Neptuno, lo cual le otorgaba, sensibilidad, intuición e inspiración a su mente, aunque también puede haberle provocado alucinaciones o desvíos mentales;  también está en aspecto tenso con Urano y conjunto a Kirón: la cuadratura Mercurio/Urano, en signos mutables le otorgaba, por un lado, una chispa de ingenio, inventiva, originalidad pero, por otro lado, le insuflaba bastante tensión nerviosa. Una comunicación con el entorno que podía ser a veces algo abrupta, cortante o desapegada.

Ciertamente Urano (además muy conjunto a la cúspide de la casa de la mente), le concedió a Mercurio todas las cualidades de originalidad y disrupción, pero también la excentricidad y una disposición nerviosa. Este aspecto fue el que le aportó los atributos para darle  un giro al mundo del ajedrez con fórmulas o ideas diferentes; aunque la conjunción con Kirón le insufló una sensación de sentirse diferente al resto en su tiempo, sentirse algo inadecuado o “fuera  de foco”.

Este mismo aspecto es el que generó tendencia a interrumpir estudios, cuestión que realmente ocurrió, pues estudió Ingeniería, para abandonar y dedicarse por completo al estudio y práctica del ajedrez (Mercurio rige la casa 9, la de los altos estudios).

La otra configuración que encontramos es la bella conjunción entre Venus y Júpiter, que le dio protección y afecto (Venus)  proveniente de parejas extranjeras (Júpiter) ya que se casó primero con una mujer inglesa y luego con una mujer suiza.

Como señalé, un Neptuno en la casa de los ingresos personales hizo que el dinero que obtenía se le “escurriera entre los dedos”. Una cúspide en Capricornio cuadra con ingresos “escuetos”, y un Saturno en Escorpio elevado en la casa 10 señalando que ellos provendrían de su actividad profesional,  con esfuerzo y pocas ganancias.

Un Urano en casa 3 refuerza grandemente el hecho de una mente ingeniosa, brillante, inventiva, pero también excéntrica o díscola, con independencia de criterio de lo que piensen los demás. Mente que prefiere basarse en su experiencia directa o en hechos científicos. En la casa de los movimientos o traslados también provoca repentinas ganas de viajar. Claro que todo esto también se aplica por la cuadratura que tiene Urano con el planeta Mercurio.

Veamos entonces, el movimiento de esta carta natal, y cómo reverbera ante varios eventos de su vida:

steinitz Astral

El Ascendente dirigido aspecta a Marte natal que rige la casa 4 (la madre, o un familiar íntimo) y se ubica en la misma.

Urano dirigido cuadratura a casa 1 y 7 (por sistema de casas derivadas, la casa  7 es la casa 4 comenzando desde la 4, o sea el fin de la vida de la madre). El Mediocielo dirigido opuesto a Marte, regente de la casa 4 natal. Marte dirigido opuesto a Saturno. Neptuno cuadratura a la Luna (madre).

2.- A sus 20 años viaja a Viena para estudiar matemáticas (estudia 1 año  y abandona).  En la carta natal ya está la promesa, al estar Mercurio conjunto a Kirón y en cuadratura a Urano.

A falta de fecha fija se calcula para mediados de año.

steinitz Astral-3

Aquí observamos que el Sol dirigido alcanza la casa 7; que para alguien que proviene de una situación dificultosa en lo familiar (pobreza, limitaciones, gueto) es un periodo en el cual el individuo “socializa” y se vincula en el “afuera”.

Plutón planeta presente en la casa del hogar, aspecta a la casa 9 (viaje largo, estudios superiores) El Nodo norte conjunción a Mercurio regente de dicha casa 9 y símbolo de los estudios  per se.

La Luna dirigida también aspecta al eje de las casas 3 y 9 (mudanzas, viajes largos)

Saturno aspecta a la cúspide de la casa 2 (dineros propios) siendo el planeta que la rige en la carta natal. Es posible también que haya tenido que conseguir sus ingresos  en el nuevo lugar.

3.- Se casa en 1865 con una inglesa (a falta de fecha exacta, se calculan direcciones  para mediados de año)

steinitz Astral-4

Plutón dirigido conjunción Luna, aspecto que durará hasta el año siguiente cuando nace su hija Flora.  Júpiter dirigido regente de su Ascendente en trígono al Ascendente y sextil al Mediocielo natales.

El Mediocielo dirigido en 11 de Escorpio en trígono al punto medio Venus/Júpiter (simbología totalmente apropiada para el “amor con una extranjera”).

Marte conjunción Nodo Norte. La vinculación que le permite crear un hogar propio. Venus aspectando cúspide de la casa 5 (área de lo afectivo, del mundo amoroso)

Varios de estos aspectos estarán vigentes para la fecha de nacimiento de su hija Flora acaecida el 7 de agosto de 1866, dado que las direcciones simbólicas tienen  una vigencia de un año.

4.- Nace su hija Flora (7 agosto de 1866) – le gana a Anderssen

steinitz Astral-5

En este tiempo el individuo tiene varias direcciones positivas que coinciden tanto con el nacimiento de su hija el día 7,  como el ganarle un match a Anderssen el día 10 de agosto.

El Ascendente madura su contacto con Júpiter natal, colocándolo en un ángulo. A su vez Júpiter dirigido  efectúa un  trígono al Ascendente.  Plutón dirigido madura su conjunción con la Luna natal en la casa de los hijos.   Mercurio es “niño” y toca a Venus (“mujer” y también planeta regente de la casa de los hijos).

A los 3 días vence a Anderssen en un match de ajedrez.  El Mediocielo dirigido en trígono a Júpiter contribuye a señalar un logro profesional, con fortuna. Mercurio regente de casa 9 (lo internacional) conjunción a Venus natal regente de casa 10 (éxitos).

Veamos la carta diaria del nacimiento de su hija Flora

steinitz Astral-6

El Ascendente pasando por el área del hogar. Marte en conjunción a Mercurio natal. La Luna conjunta a Venus (evento familiar, feliz). Sol planeta de casa 5 cuadratura a Luna natal también en 5.

El planeta Júpiter del cielo en tránsito positivo a su Sol durante esa semana.

Veamos la carta diaria del día 10 de agosto cuando vence a Anderssen:

steinitz Astral-7

Marte de ese día conjunción a casa 7 (adversarios) y trígono al Mediocielo (éxitos).  Mercurio repite aspecto natal con Urano (mente lúcida, ingeniosa, pero en tensión nerviosa) y aspecta a la casa 9 (un evento internacional).  La Luna en aspecto a los nodos (un evento público) y al punto medio Marte/Luna natal. 

5.- Miembro honorario del London Chess Club en 1867.

Veremos direcciones simbólicas para mediados de año

steinitz Astral-8

Se mantiene el aspecto del Ascendente con Júpiter natal del año anterior, continuando con un periodo de “racha favorable”. 

Se perfecciona el trígono del Mediocielo a Júpiter natal; el punto medio Venus/Júpiter dirigidos aspecta al Mediocielo natal.

Todos aspectos favorables para un evento positivo.  Marte  dirigido, regente natal  de la casa 11 (amigos, relaciones, pertenencia a grupos) en conjunción al Sol.  

6.- Le Gana a Zukertort – 5 setiembre de 1872

steinitz Astral-9

Marte dirigido  aspectando al Mediocielo natal. El Sol en trígono a Saturno natal, remarcando un evento profesional positivo. 

El Ascendente dirigido en trígono al Nodo Norte.   Júpiter dirigido trígono a Marte natal. La Luna dirigida en aspecto al Sol natal. Mercurio dirigido cuadratura a Luna (en la casa de los juegos). Venus regente del Mediocielo, aspecta también a la Luna natal.

La carta diaria de este evento:

steinitz Astral-10

La Luna del día potencia su costado combativo y luchador al oponerse a la conjunción Plutón/Marte. Marte del día en buen aspecto al Ascendente y al Mediocielo.

Júpiter del cielo en trígono a su Marte natal. El Sol aspectando al Ascendente.

7.- Le gana a Blackburne y luego deja de jugar por 10 años – Cronista de la revista The Field

steinitz Astral-11

Si bien Júpiter dirigido aspecta a todavía a Marte natal ayudando a los logros en términos competitivos,  el Ascendente dirigido pone a Marte en tensión, en un periodo donde no se haya sentido bien con la actitud competitiva, como “peleado con su trabajo”. El Mediocielo trabajando sobre el Nodo Sur señala una “desvinculación”. 

Por otro lado Saturno dirigido está opuesto a Kirón: aspecto que simboliza que pudo sentirse algo incómodo o “desubicado” en lo que estaba realizando socialmente.  

Plutón sobre  su Sol natal propone un periodo de “reseteo” o de reinventarse de alguna forma, redirigiendo sus objetivos personales (Plutón rige su casa 11, el área de los proyectos personales).  Pero también Plutón es simbología afín con “investigación” y es posible que también esté señalando que Steinitz estaba por comenzar un periodo de su vida más centrada en profundizar e investigar más sobre este juego.

El aspecto entre Júpiter y Marte también enlaza con el hecho de que acepta ser cronista en una revista (Júpiter es periodismo, editoriales, publicaciones; Marte es acción laboral del individuo).

8.- Octubre 1883 se muda a Estados Unidos

steinitz Astral-12

Urano  conjunción Marte ubicado en la casa del hogar (Urano es cambio).  Mercurio regente de casa 9 (el extranjero, viaje largo) aspecta a la casa 6 (trabajo). Punto medio Marte/Plutón aspecta a la casa 9 (viaje largo, el extranjero).   El Ascendente  dirigido cambia de signo, pasando a Acuario: inicio de un periodo de cambios para el individuo.

9.- Edita su revista International Chess Magazine en enero de 1885. Vemos direcciones  para esa ventana de tiempo:

steinitz Astral-13

Se perfecciona la dirección del Sol en cuadratura Mediocielo  (un evento profesional/social importante, un logro) y prácticamente sobre su Júpiter natal (periodismo, publicaciones); es una dirección “afortunada”. 

Marte dirigido conjunción Mercurio en la casa del trabajo sobre el planeta que rige el área de las publicaciones (casa 9). La Luna aspectando a la misma casa 9. El Nodo Norte sobre Venus regente de su Mediocielo.

10.- Le gana a Zukertort –  Campeón mundial de ajedrez

steinitz Astral-14

Observamos al Sol perfeccionando su conjunción a Júpiter, regente de su Ascendente y símbolo asociado al éxito, la fortuna, la alegría. El Nodo Norte en conjunción a Venus, completa el cuadro ya que ese Venus rige la casa de sus éxitos y logros profesionales. Marte (competición, lucha) en trígono al Mediocielo (éxitos, logros).

Finalmente la Luna dirigida en aspecto a la casa 9 (eventos internacionales)

11.- Fallece su hija Flora – 14 de enero de 1889.

El 24 de febrero juega con Chigorin en La Habana. Publica The Chess Instructor en julio de ese año.

Veamos las direcciones para ese semestre.

steinitz Astral-15

Marte (rige la casa de la familia) en el ángulo señala un evento difícil, agresivo, complicado. Pero también habla de una competencia o lucha (en febrero juega vs Chigorin).

El nodo norte sobre Júpiter y en sextil al Mediocielo aporta el evento favorable de su match ganado ante Chigorin.

Kirón  cuadrando a Saturno le provoca una herida (posiblemente por el hecho del fallecimiento de su hija). El Sol ya en aspecto de tensión con Plutón natal lo coloca en un periodo desafiante por una cuestión familiar (Plutón en casa 4 natal). El Plutón dirigido también sobre Kirón natal.

Júpiter en conjunción a la casa 9 y también el Mediocielo dirigido cuadrando a las casas 3 y 9 (comunicación, escritos, publicaciones) apuntalan con su simbología el evento de la publicación de su revista en ese periodo.

Veamos 2 cartas diarias, la del fallecimiento de su hija y la de su triunfo ante Chigorin:

steinitz Astral-16

Urano en tránsito del cielo opuesto a su Marte natal (regente de la casa 4: familia)  y Marte sobre Urano natal, señalan algo que lo “parte como un rayo”.

Saturno del cielo cuadratura a su Luna, simbología de tristeza, luto, duelo, depresión emocional. Más allá que la Luna está en casa 5 (hijos) y en su carta rige la casa 8 (muertes).

La carta diaria del triunfo frente a Chigorin:

steinitz Astral-17

El hecho de que este evento aconteció al mes siguiente del fallecimiento de su hija todavía señala el lento tránsito de Urano del cielo marcando  un periodo donde estaba en shock por el tema familiar, y también Saturno seguía cuadrando a su Luna natal denotado su tristeza.

El  también lento tránsito de Plutón en cuadratura sobre su Urano natal, activando esta tensa relación Urano y Mercurio, ya explicado anteriormente en el análisis general de su personalidad.

En  este preciso día,  Venus regente de la casa de los éxitos sobre su Marte  natal activando también a Urano del cielo simboliza algún logro profesional dado que Venus rige su Mediocielo.

 La Luna del día en conjunción a Júpiter ambos en Capricornio aportan una disposición anímica moderadamente confiada; Luna aspectando a Saturno, ayudándole a poner un poco de “orden” a nivel emocional.

12.- Fallece su esposa – 27 de mayo de 1892

steinitz Astral-18

El Sol en conjunción a la fatídica casa 8 (muertes).  El punto medio Plutón/Marte dirigido abraza la cúspide de la casa del matrimonio; el Mediocielo dirigido tensa al planeta Venus natal.  La Luna dirigida en cuadratura al Mediocielo.  Los nodos lunares cuadrando a Plutón y aspectando a la Luna natal.

Steinitz vivía en New York, así que podemos calcular la revolución solar de su cumpleaños de ese año,  localizada en dicha ciudad:

steinitz Astral-19

El Nodo Sur en la casa del matrimonio anuncia una “desvinculación” del cónyuge.  Marte regente del signo de Escorpio,  signo de la casa del matrimonio en esta carta anual se ubica elevado en el Mediocielo en trígono a Plutón y en cuadratura a Urano.  

Si no supiéramos el evento de antemano,  podría  ser un año donde se diera un divorcio o separación.   De hecho en su carta natal Mercurio (regente de la casa del matrimonio)  está en cuadratura a Urano lo cual generalmente provoca separación,  divorcio o una desvinculación, y por otro lado Júpiter en casa 7 está en cuadratura a Plutón que es otra simbología de “muerte” en el matrimonio.

La Luna (mujer, esposa)  en el signo de Sagitario en la casa de la muerte (su esposa falleció por hepatitis!!!, el signo de Sagitario rige el hígado).

Kirón en cuadratura al Ascendente/Descendente.

Pero también esta carta tiene Ascendente en Tauro que se ubica en la casa 5 natal: el tema afectivo del ajedrecista estaría en “movimiento” pero también el tema “hijos”, dado que Leo es el signo donde se ubica este cumpleaños la casa 5 anual: hijos, situación amorosa del nativo.

Esto se confirma con el hecho de que el eje de las casas 5/11 está en cuadratura a los nodos natales lo cual normalmente vincula con un evento destinal, en este caso referido a su mundo amoroso  y de relación con los hijos.

Se sabe por su biografía que Steinitz tenía otra pareja con quien contrajo matrimonio ese mismo año y  al año siguiente tendría otro hijo.

13.- Pierde el título de campeón frente a Lasker

steinitz Astral-20

El Sol dirigido en cuadratura a Marte natal y  Plutón dirigido sobre el Descendente fueron determinantes,  a pesar que la Luna dirigida está sobre su Júpiter natal.  Venus regente del Mediocielo tensando a Kirón.

La carta diaria de esa derrota:

steinitz Astral-21

Marte del cielo cuadrando a Júpiter del cielo y a Mercurio del cielo: el primero transitando por el signo de Piscis donde Marte da “golpes de espada en el agua” y Júpiter en el signo de su caída, Géminis.

Mercurio conjunto a la casa del oponente y Plutón transitando sobre su Mercurio natal

¿Por qué esto es importante? Ese día también así estaban los planetas en el cielo dispuestos para Lasker… la diferencia aquí la señala el hecho de que Júpiter rige el Ascendente de Steinitz,  y éste está disminuido   y en cuadratura a Marte.

Por otro lado Plutón sigue hostigando a su Mercurio natal que no sólo se relaciona con su mente (que estaría bastante en crisis durante esa época) sino que rige la cúspide de la casa 7 (oponentes, contrincantes).

Y Neptuno del cielo está haciendo oposición al Ascendente generándole desde hacía unos meses atrás un estado de confusión o dispersión al nativo de Praga, lo cual  lo seguiría acompañando un tiempo más.

14.- Fallecimiento

steinitz Astral-22

 La dirección más impactante es la Luna regente de casa 8 (el sector de las muertes)  en conjunción con dicha casa natal.

Luego el Sol y Venus en aspecto tenso al Ascendente que es el cuerpo físico del nativo.  El Mediocielo en trígono a Plutón en casa del fin de la vida.

La carta diaria del evento:

steinitz Astral-23

El Ascendente diario conjunto a Marte, regente del área del fin de la vida. Marte del día trígono a Saturno vinculando a los 2 maléficos del Zodíaco. El Sol diario cuadratura a los nodos natales  (desvinculación del YO).

Related posts
Ajedrez y culturaarchivos de Morgado

Franz Kafka, una constatación y un equívoco: ni incluyó al ajedrez en su obra ni lo jugó (al menos públicamente)

Ajedrez y culturaBiografías

Julio Bolbochán el buen (El mejor) maestro, divulgador y analista argentino

Ajedrez y AstrologíaAjedrez y culturaBiografíasHistoria

Estrellas del ajedrez: Semblanza de Adolf Anderssen y análisis desde la perspectiva de la Astrología

Ajedrez y cultura

Marguerite Yourcenar: el ajedrez símbolo que rebasa toda vida

Sign up for our Newsletter and
stay informed
[mc4wp_form id="14"]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *