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El match Pleci – Fenoglio de 1931 y un Aguafuerte de Arlt

Los miembros del por entonces equipo Argentino

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Juan Sebastian Morgado
Autor del artículo Juan Sebastian Morgado

La presente nota es un fragmento de la Enciclopedia cronológica del ajedrez argentino 1800-1960, inédita

El match por el título argentino entre el campeón, Isaías Pleci, y el desafiante, Virgilio Fenoglio, venía precedido con condimentos inesperados. El periodista Amílcar Celaya presentó la dramática situación en que arribaba Pleci al evento:

Acosado por la miseria defenderá su título el campeón argentino. Isaías Pleci no tiene trabajo, teniendo que afrontar dentro de dos días esa prueba, deprimido por la situación en que se halla su hogar. Hay que proporcionarle ocupación. El lunes 12 de enero de 1931 comenzará a disputarse el título máximo del ajedrez nacional entre su actual poseedor, don Isaías Pleci, y el desafiante, señor Virgilio Fenoglio. Si el aficionado o el profano del ajedrez quiere buscar en nuestra crónica de hoy el acopio de datos, antecedentes, cotejos de actuaciones, no siga adelante. Hoy no nos sentimos con el ánimo predispuesto para realizar un estudio minucioso y frío.

Hay de por medio una razón impresionante y reveladora de la honda crisis económica por los que atraviesa el país: Isaías Pleci, hombre en la plenitud de su juventud, de veintitrés años, campeón argentino de ajedrez, sobre el que pesa la responsabilidad de dos hogares, el de sus padres y el suyo propio, está en una situación cada vez más difícil. No puede equilibrar sus salidas con sus exiguas entradas. ¡Y en esta semejante situación deberá defender su título nacional!No nos hagamos, pues, ilusiones sobre la eficacia con que habrá de actuar frente al tablero. ¡Cuántas veces su visión de las combinaciones, otrora nítida, se verá obscurecida por el recuerdo real de un cúmulo de obligaciones afligentes e impostergables! (…)

Pronto llegará al país nuestro célebre colaborador, el maestro doctor Tartakower. Es necesario evitarnos la vergüenza de que, cuando desembarque, alguien le asegure que el campeón argentino no alcanza a dar de comer a los suyos.[1]

Pleci utilizaba mucho el recurso psicológico de la victimización para promoverse. Lo cierto es que sí tenía trabajo en la empresa Terrabusi, y no estaba tan mal económicamente. Es verdad que su tarea era muy dura –tenía que estar muchas horas parado–, y a veces llegaba muy cansado para jugar de noche. La primera partida se jugó el 10 de enero de 1931, y Pleci obtuvo la victoria luego de azarosas alternativas. Decía Amilcar Celaya:

Durante la partida y después de concluida, Fenoglio hacía unos visajes muy raros, producto de la concentración mental que se reflejaba en sus músculos faciales. Diríase que iba a llorar… Le interrogamos:

¿Usted sería tan amable que nos dijese algo para CRÍTICA? ¡Qué sé yo! No veía nada. Me sentía víctima de una persistente torpeza mental: tardé cuarenta minutos para mover el PTR. Mucho calor. Imposibilidad de pensar. Ésas son las impresiones que perduran en mí. Pero no nos amilanemos. Esto no es más que el principio.


[1] Amílcar Celaya, Crítica, 19 de diciembre de 1930.

No me he perdido la fe. El tiempo dirá si con razón o sin ella.

Pleci,Isaias – Fenoglio,Virgilio [D12]

Campeonato Argentino 1930 match Buenos Aires (1), 1931 [Juan S. Morgado]

1.d4 d5 2.Cf3 Cf6 3.c4 c6 4.e3 Af5 5.Cbd2 e6 6.Ce5 h5 [6…Cbd7 7.g4 Ag6 8.h4 dxc4 9.Cdxc4 b5 10.Cxd7 Cxd7÷ Littlewood – Waddingham, Southport 1983] 7.Ad3 [7.Db3 Db6=] 7…Axd3 8.Cxd3 Cbd7 [8…dxc4 9.Cxc4 Dd5 10.Db3 b5 11.Cce5 Dxg2 12.Tf1 Cfd7 13.Re2 Cxe5 14.Cxe5 Dd5‚] 9.0–0 Ad6 10.f4 Cg4 11.De2 f5 12.Ce5 Cgf6 13.Tb1 a5 14.b3 Ce4 15.Cxe4 dxe4 16.Td1 Cf6? [16…Dc7!?] 17.Ab2?! [17.d5! cxd5 18.cxd5 Axe5 19.dxe6 Ad6 20.Db5+ Re7 21.Dxf5±] 17…Tg8? [17…0–0 18.Ac3‚] 18.h4?? [18.d5±] 18…De7= 19.g3 g6 20.Tbc1 a4? [20…Ac7!?] 21.bxa4 Txa4 22.d5 c5 23.Dc2 Ta6 24.Db3 exd5 25.cxd5 Dc7 26.Cc4+- Cd7 27.a4 Ae7 28.d6 Axd6 29.Cxd6+ Txd6 30.Dxg8+ 1–0

El inefable Paulino Alles Monasterio también estaba presente con sus crónicas del match en el diario El Mundo, y no dejó de expresarse mediante su lenguaje “¿efluvial?”.

Una numerosa concurrencia de aficionados se dio cita en la conocida institución, y mientras unos se disponían a seguir las jugadas en el tablero mural, otros rodeaban varias mesas donde estudiosos, maestros y catedráticos –porque también hubo quien dictara su cátedra de mejor ajedrez–, hacían sus comentarios, rodeados de una barra de patos parlantes [2] que a veces pronosticaban algunas jugadas que, bueno… 

Al iniciarse la partida corrió un rumor por los salones, parecido al ¡largaron! De los grandes clásicos; para seguir el símil, diremos que en la primera cotización de opiniones comprobamos que Fenoglio resultó gran favorito, no sólo porque siguió con una acción fácil desenvuelta que vino a dar crédito a ciertos rumores que corrían sobre un aprontecido hecho en privado (Sic).[3] La lucha fue tomando un carácter tan agudo, que el paterío, enardecido por algunas acertadas, vociferaba variantes ganadoras que corrían de boca en boca con pasmosa velocidad, viniendo a dar en la mesa de los cronistas, donde a veces no se aceptaban por falta de tiempo y espacio, factores tan importantes como la exactitud… Dijimos que hubo un momento en que el asunto se puso muy serio, y así sucedió en efecto. ¡Había que ver a los hinchas de Pleci! ¡Y qué decir de los hinchas de Fenoglio! Vimos caras patéticas, largas como la desgracia, y otras redondas como la felicidad burguesa. Pero pasó el espasmo, y la realidad, como un agua de azahar, se encargó de volver las facciones a sus rasgos naturales. Poco después el campeón y el desafiante salían de la sala de donde se libró el combate, pues la partida se había suspendido en una situación en la que ninguno puede aspirar a ganar. Mas porque no hubo decisión, aunque esto sea lamentable, habrá quien, decepcionado, diga que perdió la noche, sin darse cuenta que la partida, el ambiente y otros detalles del cotejo harán de ésa una velada que pasará a la historia (Sic).


[2] Se llamaba así a los mirones, generalmente ajedrecistas charlatanes y muy débiles.

[3] ¿Qué habrá querido significar?

Estos divertidos párrafos son típicos en las notas de Paulino Alles Monasterio (4). Como ya vimos antes, él escribe en una especie de jerga popular utilizada en el Club Argentino, que a veces es difícil de descifrar para el lector común. El estilo y el contenido hacen pensar que pudo ser el informante de Roberto Arlt, como podrá verse en el Aguafuerte

[4] Paulino Alles Monasterio, El Mundo, 16 de enero de 1931.

Fenoglio,Virgilio – Pleci,Isaias [D06]

Campeonato Argentino 1930 match Buenos Aires (2) [Juan S. Morgado]

1.d4 Cf6 2.Cf3 d5 3.e3 Af5 4.c4 e6 5.Cc3 Ae7 6.Db3 Cc6 7.Ch4 Ag4 [7…Ae4 8.a3 0–0= Konya – Ats, Hungría 2001] 8.h3 Ah5 9.g4 Ag6?! [9…dxc4!?„] 10.Cxg6 hxg6 11.Dxb7?! [11.cxd5 Cxd5 12.Dxb7 Cdb4 13.Db5 Dd7 14.Ag2 Tb8 15.De2‚] 11…Cb4 12.Db5+ Dd7?! [12…Rf8 13.Da4 dxc4 14.Ag2‚ (14.Axc4 Cxg4=) ] 13.Dxd7+‚ Rxd7 14.Tb1 dxc4 [14…Cxg4? 15.a3 Cc6 16.cxd5±] 15.Ad2?! [15.Axc4 Cxg4 16.a3 Cc6 17.Ab5‚] 15…c5?! [15…Cd3+=] 16.dxc5 Cd3+ 17.Axd3 cxd3 18.g5‚ Cg4 19.Ce4 Ce5 20.f4 Cf3+ 21.Rd1 Rc6 22.b4 Th5? [22…e5 23.Tb3‚] 23.Tb3 [23.Ac3±] 23…Td8 [23…f5 24.gxf6 gxf6 25.b5+±] 24.Cf2± [24.b5+±] 24…e5 25.a4 [25.b5+±] 25…f6 26.b5+ Rd5?! [26…Rxc5 27.Ab4+ Rc4 28.Axe7 Rxb3 29.Axd8 exf4 30.exf4±] 27.c6? [27.Aa5! Ta8 28.Txd3+ Rxc5 29.Re2+–] 27…e4 28.Aa5 Tc8 29.Ab4? [29.Cxd3 exd3 30.Txd3+ Re6 31.e4 Ch4 32.Td7±] 29…Rc4= 30.Axe7 Rxb3 31.Cxe4 Rxa4 32.Cd6? [32.gxf6 gxf6 33.Axf6 Rxb5 34.Cd6+ Ra4 35.Cxc8 Tb5 36.Rc1™ Tc5+=] 32…Tch8µ 33.Tf1 Txh3 34.Txf3 Txf3 35.Rd2 Tf1? [35…fxg5 36.fxg5 (36.Axg5 Tf2+ 37.Rxd3 Tf1 38.Ae7 Td1+ 39.Re2 Txd6 40.Axd6 Rxb5µ) 36…Thh3 37.Cc4 Th2+µ] 36.c7= Th2+?! [36…f5 37.c8D Txc8 38.Cxc8 Rxb5„] 37.Rxd3 Td1+ 38.Re4 Tc2? [38…Tc1 39.c8T Txc8 40.Cxc8 Rxb5 41.gxf6 gxf6 42.Axf6‚] 39.c8D Txc8 40.Cxc8 Rxb5 41.gxf6? [41.Cxa7+ Ra6 42.Axf6 Rxa7 43.Axg7+–] 41…gxf6 42.Cxa7+ [42.Axf6 a5„] 42…Rb6 43.Axf6 Rxa7 44.Re5= Rb7 45.e4 Te1 46.Rd5 Rc8 47.Ac3 Tf1 48.Re5 Rd7 49.Ab4 Tb1 50.Ac5 Te1 51.Af2 Te2 52.Ah4 Re8 53.Rd5 Rf7 ½–½

Luego de estar igualado 4:4, el encuentro se definió finalmente por 6:4 a favor de Pleci, pero luego de conflictivas acusaciones de Fenoglio acerca de conductas antideportivas del campeón durante las partidas. En este momento aparece la extraordinaria e ignorada Aguafuerte porteña ajedrecística de Roberto Arlt, uno de cuyos fragmentos, referido al encuentro Pleci – Fenoglio,  reproducimos a continuación (5)

(5) Publicada en Los Años Locos del Ajedrez Argentino, Juan S. Morgado, 2013, pág 27/8.

Isaias Pleci
Isaias Pleci

Esta ha sido la semana de las grandes broncas ajedrecísticas en el Club Argentino de ajedrez. Primero saltó entre Pleci y Fenoglio. Una vez que Fenoglio, disputándole el título de campeón a Pleci, comprobó que había perdido, lo puso de oro y azul a Isaías. Lo notable consiste en que el reportaje que le hicieron a ambos iba en dos recuadros de columna. Naturalmente, el ganador dijo perlas de Fenoglio: que era un caballero y que daba gusto jugar con un caballero. Fenoglio, trinando, por el contrario, afirmó que Pleci era el más fenomenal granuja que había pisado el Club Argentino y otras lindezas por el estilo, que a Pleci lo deben haber dejado sonriendo y satisfecho.

Como si no fuera suficiente lo que Fenoglio dijo y dejó de decir, Grau se adjuntó a Fenoglio, y suavemente agregó que él el año pasado también había sido víctima de las tonguerías de Pleci, pero que no se quejó porque no le parecía correcto. Lo cual, en términos comunes, es echarle aceite al fuego o vinagre a la ensalada. (6)


(6) El Ajedrez Americano nº 41, pág. 45.

Lynch, un gran caballero, parece que en el momento oportuno lo distrajo a Villegas, y el gran Villegas perdió la tercera partida. Demás está decir que si Lynch es un gran caballero, también Villegas lo es; de manera que no pasó nada, como no ser la prohibición que le hizo Villegas a Pepe, el conserje del club, de que transmitiera las jugadas a los aficionados. (7)


(7) Crítica, 12 de febrero de 1931.

¡La chica del 17! ¿En qué consisten estas broncas, distracciones oportunas, etc.? Veamos. Por ejemplo, Fenoglio lo acusa a Pleci de haberse puesto anoche a canturrear La chica del 17, mientras él meditaba arduamente una jugada. Asevera que la melodía entonada sotto voce por el magnánimo Pleci lo conturbó en tal forma que al fin no daba pie con bola ni jaque con mate. Además, acusa a Pleci de haber ido cuarenta veces por hora al cuarto de baño, perturbando así sus elucubraciones ajedrecísticas. Lo sindica como maniático del ventilador, pues unas veces lo ponía en marcha y otras lo detenía, agregando estos horribles comentarios:

Tengo Frío. Hace calor. Brrrr.

Mas lo que indigna a Fenoglio es haber perdido una partida debido a la contumacia de Pleci en canturrear La chica del 17. Sostiene que ante un tribunal de honor, Pleci debía ser descalificado, pues no se puede tolerar que un jugador oficie de tonadillera, mientras otro busca en los recovecos de su caletre una solución que le permita salir con honra del pantano ajedrecístico. Sin contar, según Fenoglio, el crimen de Pleci: echar cenizas de cigarrillo en el tablero, volcar café y convertir la mesa en un chiquero indecente. [8]

Este Aguafuerte no está incluido en ninguna de las varias ediciones del libro de  Roberto Arlt.


[8] Robert Arlt, Aguafuertes porteñas, Grandes broncas ajedrecísticas, El Mundo, 15 de febrero de 1931.

Aguafuerte porteña ajedrecística de Roberto Arlt. La Razón, 15 de febrero de 1931
Aguafuerte porteña ajedrecística de Roberto Arlt. La Razón, 15 de febrero de 1931

Broncas de dos

Pleci había perdido el primer match por el título frente a Grau por 0:4 en 1929. Al año siguiente nuevamente ganó el Torneo Mayor, y tuvo su revancha, al vencerlo por 4½:2½, luego de ir perdiendo 0:2. Aunque no lo expresó públicamente, Grau quedó con algunos resquemores a causa de ciertas actitudes de Pleci, tanto frente al tablero como fuera de él. Por ejemplo: tosía mucho, golpeaba las patas de la mesa con sus piernas, colocaba las

Virgilio Fenoglio
Virgilio Fenoglio

piezas fuera del centro de los escaques. Evidenciando el conflicto, El Ajedrez Americano sólo publica una brevísima crónica, donde dice que Fenoglio mereció vencer a Pleci, ya que varias de las partidas perdidas y empatadas estaban ganadas por él. Y brinda una curiosa excusa para no publicar todos los juegos: 

A continuación publicamos la séptima partida del match, con notas de Paulino Alles Monasterio. No damos otras partidas, por la doble razón que la prensa diaria las ha publicado profusamente, y porque el valor técnico de las mismas obligaría a una crítica severa que deseamos evitar.

Pleci,Isaías – Fenoglio,Virgilio [D12]

Campeonato Argentino 1930 match Buenos Aires (7), 1931 [Juan S. Morgado]

1.d4 d5 2.Cf3 Cf6 3.e3 Af5 4.c4 c6 5.cxd5 cxd5 6.Cc3 e6 7.Db3 Dc7 8.Ad2 Cc6 9.Tc1 Ae7 10.Ce5 Cd7 11.Cb5 [11.Cxc6 bxc6 12.Ca4² Ernst – Hafner, Weiz 2011] 11…Db6 12.Cxd7 Rxd7 13.Ad3 Axd3 14.Dxd3 Tac8 15.Cc3 Cb4 16.De2 Da6 17.Dxa6 Cxa6 18.Re2 Cb4 19.a3 Cc6 20.Rd3 h5 21.f3 Thd8 22.b4 b6 23.Ce2 b5 24.Cf4 g6 25.Re2 a5 26.Cd3 axb4 27.axb4 Ta8 28.Tc2 Tdc8 29.Thc1 Ad6 30.Cc5+ Re7 31.Cb7 Rd7 32.Cxd6 Rxd6 33.Tc5 Tab8 [33…Ce7 34.Txb5 Txc1 35.Axc1 Rc6 36.Tc5+ Rb6 37.e4 f6 38.Ad2 Ta3°] 34.Ta1² Tb6 35.Rd3 Rd7?! [35…Re7 36.e4 Td8²] 36.e4‚ dxe4+ 37.fxe4 Tb7 38.Ac3?! [38.d5‚] 38…Tbb8?? [38…Ce7²] 39.d5 exd5 40.exd5 Cd8 41.Ae5+– Tb6 42.Ta7+ Cb7 43.Ad4 Tb8 44.Tc2 Td6 45.Ae5 Txd5+ 46.Re4 Td6 47.Axd6 Rxd6 48.Ta6+ Rd7 49.Rd5 Td8 50.Re5 Te8+ 51.Rf6 Te6+ 52.Txe6 fxe6 53.Td2+ Rc7 54.Rxe6 Cd8+ 55.Txd8 Rxd8 56.Rd6 1–0

Y aquí el match completo de Pleci-Fenoglio, Buenos Aires 1931

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