Ajedrez con Maestros

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Tartakower y un match multitudinario [1931]

Savielly Tartakower

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Juan Sebastian Morgado
Autor del artículo Juan Sebastian Morgado

La presente nota es un fragmento de la Enciclopedia cronológica del ajedrez argentino 1800-1960, inédita

El año 1931 se caracterizó por la competencia deportiva entre el Círculo y el Club Argentino y por la llegada del gran maestro Savielly Tartakower, (1) invitado por la FADA. Su presencia provocó revuelo, y muchos aficionados ajedrecistas siguieron de cerca sus actividades: simultáneas, conferencias, o simples presencias en clubes.

En ese momento se estaba por jugar el match más multitudiario –a 50 tableros– entre las instituciones mencionadas, y se desarrollaban febriles gestiones para la conformación de ambos equipos con las representaciones más fuertes que pudieran lograrse. Tartakower fue invitado, y pudo observar el fervor con el que las respectivas hinchadas alentaban a sus respectivas instituciones. Así lo anunciaban los diarios:

Se efectuará un match interclubs a cincuenta tableros entre el Club Argentino y el Círculo. Ambos teams serán presentados en orden de fuerza ajedrecística, sin distinción de categorías. Las cincuenta partidas se jugarán simultáneamente el sábado 28 próximo, treinta en el Club Argentino y veinte en el Círculo, y será especialmente invitado a presenciarlas el doctor Savielly Tartakower, quien llegará a esta capital el viernes próximo. (2)

Esta noche a las 21.30 se jugará el importante match interclubs a cincuenta tableros entre el Círculo y el Club Argentino. Para poder movilizar a cien ajedrecistas, ambas comisiones directivas han puesto a prueba su paciencia y su experiencia debidamente aquilatadas en las organizaciones de otros matches, si bien no tan numerosos, siempre muy penosos para organizar. Felizmente se ha podido contar con la buena voluntad de todos: los jugadores, al serles requeridos sus concursos, han aceptado en forma unánime la inclusión en los respectivos teams. En conjunto jugarán representando a ambos clubs veinticinco jugadores de primera categoría, diez del Círculo y quince del Club Argentino, que deberá lamentar la ausencia de algunos fuertes jugadores como Schvartzman, Quiroga, Portela, Calandrelli y Piacentini. Al match de esta noche concurrirá especialmente invitado el doctor Savielly Tartakower, quien podrá darse cuenta, así, tanto del desarrollo alcanzado por el noble juego entre nosotros, como de la fuerza ajedrecística de los jugadores locales más destacados.(3)

[1] El Ajedrez Americano nº 41, pág. 45. Trebejos nº 2, pág. 36.

[2] La Vanguardia, 25 de febrero de 1931

(3) Por el Círculo se anunció a Damián Reca, pero se ausentó. Julio Molina, La Razón, 28 de febrero de 1931

Hoy se disputará el gran match de cien jugadores entre el Club Argentino y el Círculo, encuentro que no se disputa desde hace varios años. Cincuenta ajedrecistas de cada entidad se medirán entre sí. Treinta tableros serán instalados en el local del Club Argentino y veinte en el del Círculo. Será el match de esta índole de mayor significación que se haya jugado nunca en nuestro medio, y habrá entre ambos equipos veintiséis jugadores de primera categoría, catorce de segunda, veintinueve de tercera y el resto de cuarta. El equipo del Círculo sufrirá la ausencia de Reca, Holtey, López Martínez; y el Club Argentino no contará con Portela, Schvartzman y Quiroga. La lucha se iniciará a las 21.30, y los jugadores deberán estar presentes a las 21. El doctor Savielly Tartakower, de visita en nuestro país, concurrirá a las dos instituciones a presenciar las partidas. (4)

[4] La Nación, 28 de febrero de 1931.

Comenzó anoche el match interclubs de ajedrez. Los locales del Club Argentino y del Círculo resultaron pequeños para contener la enorme cantidad de aficionados que siguió con vivo interés la iniciación de las partidas correspondientes al gran match interclubs que disputaron ambas entidades. A las 22 de inició la lucha, formándose cuarenta y cinco parejas, veinte de las cuales compitieron en el Círculo y veinticinco en el Club Argentino. El profesor Tartakower visitó ambas entidades y su entrada fue saludada por una entusiasta salva de aplausos. Al cerrar la presente edición la lucha continuaba empeñosamente y nada se podía anticipar sobre el resultado final de la brega (5)

(5) La Nación, 1º de marzo de 1931. En aquel momento el Club Argentino estaba en Maipú 628, y el Círculo en Victoria –hoy Hipólito Yrigoyen– 1159

El Círculo logró una amplia victoria sobre el Club Argentino en el encuentro disputado ayer. Falta aún terminarse varias partidas, pero el resultado no puede variar. En ambos teams se observaron ausencias sensibles de jugadores, pero el Club Argentino experimentó esas bajas con mayor intensidad. Asimismo, la alta temperatura contribuyó a que la calidad de juego no fuera todo lo buena que era dado exigir. En lugar de los cincuenta tableros establecidos sólo se jugaron cuarenta y cinco. De acuerdo con las bases del match que autorizaba una disminución del 10% en el número de jugadores a voluntad de cualquiera de las dos entidades, el Club Argentino se acogió a esta posibilidad. El sorteo de colores fue efectuado por el doctor Tartakower, correspondiéndole al Círculo las blancas en los tableros impares. Recién a las 22.15 comenzaron las partidas, y la nota más simpática fue la reaparición de algunos jugadores de primera categoría que se encontraban en la actualidad alejados de las luchas intensas, como Rolando Illa, el ingeniero Enrique Israel, el ingeniero Conrado Bauer y Rodolfo De Witt. Al organizarse el encuentro se había convenido que los dos presidentes de los clubes se midieran entre sí, y las dos entidades querían saludar al doctor Tartakower con esta manifestación ajedrecística de gran aliento. (6)

(6) La Nación, 2 de marzo de 1931.

Tabla con algunos de los encuentros de la época
Tabla con algunos de los encuentros de la época

El alboroto generado por estos desafíos era muy grande, y los escasos aparatos telefónicos no descansaban: dirigentes y aficionados de uno y otro bando se comunicaban los resultados e iban palpitando el desenlace del encuentro. Finalmente el Círculo obtuvo una amplia victoria por 27:18, que sus miembros celebraron con estruendo: Tartakower estaba sorprendido por tanta bulla y departió con los protagonistas. Los diarios informaban:

Todavía falta dilucidar la suerte de algunas de las partidas, pero desde ya puede decirse que el Círculo ha vencido al Club Argentino. El magno encuentro fue presenciado por Tartakower, que realizó el sorteo preliminar ante los campeones de las dos instituciones. Villegas, al estrechar la mano de Tartakower, no pudo evitar una de sus habituales (inoportunas) muletillas, que emplea para decir algo cuando él piensa en otra cosa, probablemente en una partida de ajedrez:

¿Qué tal, qué tal? Con que de la France, ¿no?

Tartakower ya había recibido y retribuido los plácemes de los dirigentes y asociados de la institución, cuando corrió por el club la voz de que llegaba el campeón y reciente vencedor de Villegas, Julio Lynch:

¡El astro, el astro! [7]

Tartakower se puso de pie para estrechar la mano del distinguido ajedrecista argentino, que pasado mañana será su adversario en una partida oficial, y le dijo:

Espero que usted no me aplique sobre el tablero la famosa Ley de Lynch.[8]

Hombre exuberante, fogoso, el astro, según su apodo corriente, era un jugador muy agresivo. Sus lances –o albures, bluffs– eran fantásticos e inverosímiles, gozando de mucha popularidad en el ambiente. Según Portela, Lynch “vivió y murió en su ley, sin aprender las aperturas”. Las partidas de Lynch eran siempre interesantes, no como modelos de planes estratégicos, pero sí como ejemplos de lo que se llamaban zarpazos, a los que él llamaba recursos. Sus carencias estratégicas se mostraron frente al maestro:

Lynch,Julio Alberto – Tartakower,Saviely [A81]

Tartakower – Buenos Aires exhibición, Buenos Aires (1), 03.03.1931 [Juan S. Morgado]

1.d4 f5 2.g3 e6 3.Ag2 Cf6 4.Cf3 c5 5.c3 Cc6 6.0–0 d5 7.Af4 Ae7 8.Cbd2 cxd4 9.cxd4 0–0 10.a3 Db6 11.Cb3 a5 12.a4 Ad7 13.Ce5 Tfc8 14.Ag5 Ae8 15.Ae3 Cd7 16.Cd3 Af6 17.Cdc5 Cxc5 18.dxc5 Dd8 19.Ad4?? [19.Dc2 De7³] 19…e5 20.Ac3 d4 21.Ad2 Af7 22.Tc1 Ad5 23.Dc2 e4–+ 24.Tfd1 Dd7 25.Ca1 [La posición de las blancas ya está perdida, pero…¿a quién podía ocurrírsele retroceder de esta manera con este caballo? ] 25…Cb4 [25…d3–+] 26.Axb4 axb4 27.Dd2 b3 28.a5 Ta6 29.Db4 De6 30.Af1 Tca8 31.e3 d3 32.Axd3 exd3 33.Txd3 Txa5 34.Cxb3 Ta4 35.Db5 Ac6 0–1


[7] El pintoresco mundo del ajedrez, León Mirlas, ¡Aquí Está!, 1948.

[8] Amílcar Celaya, Crítica, 1º de marzo de 1931. Qué sucedió en 7 días nº 53, 5 de julio de 1947.

Amplia victoria del Círculo sobre el Club Argentino
Amplia victoria del Círculo sobre el Club Argentino (9)

Quien actuó como octavo tablero del Círculo, Rodolfo De Witt, había sido uno de sus fundadores en 1916, y su primer campeón. Según escribió Raúl Castelli en su revista 1.P4R!!, era un hombre de vasta ilustración y poseía una magnífica biblioteca general, además de una temática de ajedrez de las más importantes del país. Él escribía una amena columna de ajedrez con el seudónimo de El Fou, y relató con humor varias de las innumerables anécdotas que se produjeron.

Durante la disputa del match interclubs el calor fue el mayor enemigo que tuvieron los noventa ajedrecistas que el gran encuentro congregó. Uno de ellos, en reiteradas ocasiones se quejó del poco concurso que la veleidosa atmósfera prestaba al match. Seguramente, no le habían informado de la importancia del mismo. Este ajedrecista, de primera categoría por más señas, recurrió a todos los expedientes para que su adversario, el público y el doctor Tartakower se convencieran del lamentable estado en que le había sumido el calor excesivo. En cierto momento quiso la fortuna que ganara un peón –según él conquistado merced a la habilidad de su juego; según su adversario, entregado para atacar– y de inmediato comunicó a todos que le parecía que había refrescado.

La partida, que hasta ese momento no le interesaba, comenzó a preocuparlo, y durante un rato no experimentó calor. Pero no transcurrió mucho tiempo sin que recrudeciera la intensidad de la temperatura. Algunos suspicaces lo atribuyeron a que el famoso peón se le había indigestado, y cuando el mate se hizo inevitable, todos temieron un ataque de insolación, a pesar de ser las 2 de la madrugada. En el match, observamos más cosas, pero de otro carácter. En él se movilizaron algunos ajedrecistas de primera categoría que desgraciadamente parecen haberse fatigado de jugar, y algunos, como Rolando Illa, de vencer. El ex campeón del Club Argentino que durante diez años mantuvo las más altas situaciones de nuestro ajedrez, después de larga relache se aprestó a defender los colores del club. Los años

no pasan en vano, y le cupo el honor al diminuto ajedrecista húngaro Lukacs,[10] vencerlo. Una victoria sobre Illa vista, por lo que él significa como tradición, y se justifica así la sana satisfacción del vencedor que, pese a actuar en segunda categoría, logra victorias de primera. (11)

(9) El Ajedrez Americano Nº 42 pág. 91.

Apostillas del match y anécdotas de Tartakower en La Gaceta Deportiva, 7 marzo 1931 Archivo de Rodolfo de Witt
Apostillas del match y anécdotas de Tartakower en La Gaceta Deportiva, 7 marzo 1931 Archivo de Rodolfo de Witt

[10] Desiderio Lukacs, de origen húngaro, se destacó en el Torneo Selección de 1931. Su victoria frente a Illa no fue publicada.

[11] Nota de El Fou, Gaceta Deportiva, 14 de marzo de 1931.

El gran match Club Argentino vs Círculo. La Prensa, 27 de febrero de 1931
El gran match Club Argentino vs Círculo. La Prensa, 27 de febrero de 1931

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