Ajedrez con Maestros

crónicas y novedadesEnseñanzaEstrategia

El juego posicional y el plan

Los dos ex campeones mundiales Capablanca y Lasker
Fernando A. Braga
articulo MI. Fernando A. Braga

Hay un capitulo muy interesante que escribe el ex Campeón mundial, el Dr. Emanuel Lasker, en su libro “Manual de Ajedrez” que si bien el lenguaje nos puede parecer lógicamente un poco arcaico, su idea y el concepto me parecen de una gran claridad para entender este tema.

Es importante comprender los conceptos, ya que estos se repiten en lo que es juego posicional, plan e idea, debemos recordar para esto, que el plan es donde queremos ir un ejemplo que hago mucho a los alumnos para que entiendan el concepto, es, quieren ir a la escuela, el plan es la escuela, y el camino que elijan es la idea, la táctica el como quieren llegar.

Los conceptos claros ayudan a tener las ideas claras y encontrar las mejores soluciones y aprovechar de la mejor manera el talento de cada uno.

Ahora los dejo en las mejores manos del ex Campeón mundial Emanuel Lasker.

El juego posicional

La combinación transforma los valores el “juego posicional” los prueba y los confirma. Por tanto, el juego posicional es antagónico al de combinaciones, como se hace evidente cuando un jugador combinativo, se enfrenta a su contraparte, el “Jugador posicional” A menudo, ambos son diferentes por completo, en características y constitución. El jugador combinativo es aventurero, vagabundo, libertino, el jugador posicional es un creyente de un dogma rígido que sólo es feliz en una posición firme que teme a todos los peligros y que es parsimonioso con todo lo que posee, incluso con los valores mas pequeños, el primero, quizás sea descuidado con el detalle y la visión a largo plazo y el segundo, quizás escatime monedas y derroche billetes. El jugador combinativo llama al posicional conservador, pedante, empuja maderas y el jugador posicional replica con calificativos como romántico, soñador, idealista presuntuoso,

Existen tipos extremos de ambas clases y cada uno se burla del otro. De allí, la siguiente anécdota que trata sobre un hombre que observa una partida.

Era un jugador combinativo, y de repente interrumpe a los jugadores, -Veo una combinación magnifica, un sacrificio de Dama- le dice con excitación al que le toca jugar- Si su oponente toma el Peón recibe Mate, y si huye del jaque entonces recibe mate en dos.

-Bueno- dice el jugador- pero la principal pregunta es ¿Qué debo hacer si captura la dama?

_Es la única jugada que no he considerado aún- replica el jugador combinativo.

Aunque se puede dividir a la mayoría de los jugadores de Ajedrez en dos grandes grupos (combinativos y posicionales), en el maestro de Ajedrez este antagonismo se transforma en armonía.

Él, el juego de combinaciones se complementa con el posicional.

Por medio de la combinación, el maestro desea descubrir y derrotar los falsos valores; los valores verdaderos lo guiarán en su juego posicional, que llevará esos valores al triunfo.

El maestro es como la persona que, en una disputa culta conoce el sofisma, pero no lo usa, a no ser por el propósito de exponer las astutas sutilezas de un oponente ingenioso, que discute una tesis verdadera, sólida y vigorosa con simples trucos.

El Plan

Al pensamiento que da vida a una combinación se le llama idea, al pensamiento que apoya al juego posicional se le llama plan, la idea tiene un punto que sorprende, que de un soplo vuelca el estado de las cosas, el plan tiene amplitud y profundidad que se imponen y por medio de una lenta y metódica construcción, dan una estructura a la posición.

Los métodos seguidos en el análisis de una posición por combinación o por creación de planes difieren en la dirección que toma el pensamiento.

El jugador combinativo piensa hacia adelante; parte de la posición sobre el tablero e intenta en su mente jugadas forzadas, el jugador posicional piensa hacía atrás; concibe una posición a la que desea llegar y trabaja para acercarse a dicha posición, de la que es mas consiente que de la que prevalece sobre el tablero. Ve etapas sucesivas de la posición intentada y visualiza en un orden inverso. Si una posición, de acuerdo con su plan, sigue a otra ve primero la que va a seguir, y de ahí deduce la posición anterior.

Al buscar una combinación lo esencial es la posición actual. En la concepción de los planes, la posición intentada es la raíz de mi pensamiento.

Cuando sigo el primer proceso, trato de descubrir si entre las posiciones que puedo derivar de la presente, con una sucesión de jugadas forzadas puedo detectar una deseable para mi y visualizarla, con este proceso espero lograr una posición que tenga en mente y trato de averiguar si los caminos que me llevarían a la posición concebida no empiezan en la posición dada.

¿Puedo por este método, por un procedimiento sistemático, llevar a mi antagonista a la posición que intento? Esta es la pregunta que predomina en la mente del jugador posicional y esta es la esencia de la planeación.

Es cierto que al ver la conclusión de los análisis puedo determinar por deducción lógica a travez de cual proceso se ha llegado al resultado.

Pero para este fin, aunque me falla la lógica me ayuda la psicología.

Un espíritu con un cerebro grande y amplio pudiera mantener en mente sin error millones de variantes, no tendría necesidad de la planeación.

El hombre débil y frágil, sólo puede mantener en mente con claridad media docena de variantes, y a que sólo tiene poco tiempo para dedicarlo al Ajedrez. Y si este hombre pudiera tener más tiempo, y si, además, tuviera talento para el juego, el hecho de ver a través de cientos de variantes haría hervir su cabeza. Su razón no fue hecha para sustituir una tabla impresa.

Su mente tiene una facultad maravillosa que le permite concebir planes profundos y de largo alcance sin estar sujeto a la necesidad de analizar todas las posibilidades.

De la psicología de este frágil hombre puedo decidir si esta jugada pertenece a una combinación, aquella otra a un plan.

Existen posiciones simples para el análisis, donde se pueden practicar la combinación y la planeación al mismo tiempo.

Se pueden comprender tales posiciones de ambas formas y resulta agradable hacerlo.

Pero digamos que de una vez que el método de planeamiento no está diseñado para lo simple, sino sólo para lo que es complicado, inmenso, infinito. Es verdad que las complicaciones son relativas; para un matemático, por ejemplo: el complejo movimiento de los planetas alrededor del Sol es algo mucho más simple que la secuencia de números primos. Por ello, todo espíritu, ya sea grande o pequeño al combatir lo que es complicado tiene la necesidad de recurri a esa admirable faculad con que la Naturaleza lo ha dotado: el concebir planes.

Para el jugador de Ajedrez, la importancia de la planeación está lo suficientemente clara y es reconocida hoy en día. Dice Nimzowitch en Mi sistema, 1925, página 35) “La regla es fijarse en su objetivo (…) vagar de uno a otro lo llevaría a un ridículo estratégico”

El plan debe proporcionar series de jugadas largas y variadas, y debe conducir a un fin deseado. En esto se diferencia de una combinación.

Algunas combinaciones que aparecen en posiciones artificiales son, es verdad, largas y algo complicadas, pero pueden registrarse en unas cuantas líneas o, a lo sumo, en varias páginas, en las luchas entre dos maestros de fuerza nivelada, la red de variaciones llenaría volúmenes, se multiplicarían indefinidamente y para apresar el inmenso número de posibilidades, el jugador de ajedrez tendría necesidad de un hilo de Ariadna, es decir un plan.

Related posts
crónicas y novedadesTorneos

Bundesliga femenina rondas 1 y 2

crónicas y novedadesTorneos

Copa del Mundo ronda 3 los "Tiebreaks"

crónicas y novedadesTorneos

Copa del mundo ronda 3 revancha

crónicas y novedadesTorneos

Copa del mundo Ronda 3

Sign up for our Newsletter and
stay informed
[mc4wp_form id="14"]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *