Ajedrez con Maestros

Historia

Francois André Danican “Philidor”

Philidor-La-Regencia

“mira hacia el cielo! Al alma del hombre le han sido dadas alas, y está volando hacia el arco iris

Fernando A. Braga
articulo MI. Fernando A. Braga

Su familia tenía una larga tradición como músicos en la corte de Versalles. Su padre, André Danican era músico de Luis XIV y, según la tradición, el rey Luis XIII dio a su tío abuelo Michel Danican el apodo Philidor al comparar su forma de tocar el oboe con la del famoso músico italiano Filidori, desde entonces, todos los miembros de la familia utilizaron ese sobrenombre.

 De niño mostró una extraordinaria facultad de ajedrez, que aprendió viendo a los músicos de la Capilla Real de Versalles que como miembro de Chapelle, tenía derecho a las lecciones de música y aprendió las reglas fundamentales de la armonía de André Campra , compositor de numerosas óperas. , y el más original de los músicos franceses entre Lully y Rameau, como comentan en el diccionario de la música y los músicos.

Junto a la cultura el polo magnético del ajedrez se desplaza un poco hacia el norte, en el siglo XVIII, hacia Francia, donde reina Luis XV, que comenzó por ser el “Bien amado”. El genio francés todo lo analiza y lo pone bajo el lente de la duda filosófica. El el siglo de las luces el “Aufklärungzeit” de los alemanes “Age of Enlightenment” de los ingleses, que siguen el movimiento de la “Ilustración”, “Despotismo Ilstrado” se denomina a los regímenes contemporáneos de Federico de Prusia, Maria Teresa y José II de Austria y Catalina (La grande) de Rusia.

Existía interés por el juego real, pero el genio del ajedrez descansaba a la espera del gigante que moviera ese mundo.

En las tertulias particulares siempre quedaba un rincón para jugar una partida y una exótica planta cuyo grano salido por el puerto de Moka, en el mar Rojo invade con su infusión estimulante a Constantinopla y avanza sobre Viena y en poco tiempo conquista a todas las capitales europeas abriendo al público establecimientos donde se consume, viene a contribuir con su difusión la del ajedrez público.

A mediados del siglo anterior en Paris se abre el primer café, multiplicados después por el éxito comercial. Constituyen centros públicos de reunión cuyo significado social trasciende a través de los tiempos. Larga sería la nómina de los ajedrecistas parisinos de aquella época cuyas partidas se conservan reduciéndola los más renombrados tendría que incluir a M. de Kermur, Sierur de Legaalle o sire de Legal, maestro de Philidor, el marqués de Grosminy y su hermano, que venció a de Legalle en 1728; el caballero de Feron y su hijo autor de un manuscrito  no publicado que pasó a poder del príncipe de Contí, protector de Jean Jacques Roussau, habituales contendientes sobre el tablero, y muchos otros que seria prolijo enumerar asiduos concurrentes a los cafés de Procopé y La Regence, los más frecuentados de la ciudad Luz.

El genio ajedrecístico destinado a dar renovado impulso a la teoría del juego, Francois André Danican Philidor, apareció en Paris como discípulo de S. de Legalle, a quién éste comenzó por dar una torre de ventaja, mermando la dadiva a tono con el progreso del alumno, que en tres años iguala y supera al maestro, a la sazón el mejor ajedrecista de Francia.

Philidor había nacido en Dreux, el 7 de septiembre de 1726. Pertenecía a una familia de músicos de Picardía y aprendió a jugar al ajedrez como paje y cantor del coro en la Capilla Real de Versalles, hasta el año 1740, en que cambiando de voz debió dedicarse a copiar y enseñar música. Anteriormente había mostrado condiciones de músico componiendo varios “motetes” que habían sido ejecutados en el citado templo.

Dieciocho años tenía “Philidor” cuando todo Paris comentó la hazaña de jugar dos partidas simultaneas sin ver ambos tableros. Recoge la proeza el caballero de Jancourt y la incluye en el artículo “ajedrez” para la gran “Enciclopedia” de Diderot y D´Alembert. Diderot le envía una carta donde le aconseja no insistir en semejante esfuerzo, que podría nublarle el cerebro para siempre…

Poco después un azar de la vida hizo que Philidor llegado a Holanda con una compañía teatral, aventura de juventud, al fracasar el espectáculo quedaran todos sin recursos en Rotterdam, y para atender a las más inmediatas exigencias del vivir,  recurre a jugar por apuestas a las damas en lo que era muy hábil, y al ajedrez.

Luego, por invitación de Lord Sandwich, visitó el campamento de inglés entre Maestricht y Bois-le-Duc, y fue bien recibido por el duque de Cumberland, quien lo invitó a venir a Londres 

Era Philidor una persona simpática, de trato agradable, urbano, cortés, cualidades que unidas a su vena didáctica para enseñar ajedrez, le granjearon amistades influyentes entre los jefes y oficiales ingleses, muchos de los cuales pertenecían a la nobleza británica.

Los beneficios adquiridos en la nueva profesión, tan azarosamente alcanzada, le procuraron abundantes medios para viajar por Holanda, visitar Londres y Belin, donde jugó ante Federico el Grande en el palacio de Postdam, siendo recibido en todas partes con generales muestras de distinción y simpatía.

La habilidad práctica demostrada por Philidor como “maestro de ajedrez” debió ser considerable, puesto que en sus viajes se midió con rivales de  variados estilos, superando a todos sin mayores dificultades. Además las simultaneas a dos o tres tableros y a la ciega, eran una novedad asombrosa que atraía a los aficionados y motivaba el comentario de los periodistas contemporáneos.

Entre los cotejos más celebrados sostenidos por Philidor debe mencionarse en su primera visita en 1747, en Slaughter´s coffee Haouse, con el Sirio Phillip Stamma, autor de ‘Les Stratagèmes du jeu d’échecs’ y del sistema algebraico, que hoy utilizamos todos, natural de Alepo, empleado por el gobierno inglés como traductor de lenguas orientales ocupación conseguida por sus amigos “whigs” habituales clientes del café. “Philidor” le dio la ventaja de la salida y las tablas aceptando él mismo las apuestas, pagando perdiendo 5 si perdía y ganando 4 si ganaba, y gano 8 a 1 y una tablas.

Casa del Café de Old Slaughter
Casa del Café de Old Slaughter

Al retornar a Holanda fue instado por númerosos alumnos a reunir en un libro de enseñanzas, obra que allí termina a los veintidós años, imprimiéndola luego en Londres en 1749, con el título “Analyse du Jeu des Échecs”, utilizando la anotación algebraica empleada por Stamma en su “Essai sur le jeu des échecs”, Paris 1737 todo un progreso para la época.

Dos conceptos originales hacen que la obra de Philidor marque un antes y despúes en la historia del ajedrez. Uno es su propio título “El Análisis”, que significa un programa de trabajo en un tiempo por entonces inexplorado, o cuanto mucho rudimentariamente tratado.

Tarea que el si bien su autor inició con algunos ejemplos, era tan enorme que debieron cumplirla los más selectos ingenios durante el siglo siguiente y continuo hasta el día de la fecha relacionado al método analítico con el saber ajedrecístico. El otro se refiere al juego de los peones, la importancia de sus formaciones, los principios concernientes a sus movimientos, el método de ataque por cadena de peones, para terminar formulando su célebre principio: “Los peones son el alma del ajedrez”. La infantería es la reina de las batallas, decían los estrategas en aquel tiempo.

Philidor fue sin duda alguna el más grande jugador de su tiempo, terminó su tránsito por la vida el 31 de agosto de 1795, en Londres, no siendo jamás superado.

En el costado del edificio de la Opera de Paris, que da nombre a la rue Auber, se ven entre las ventanas del segundo piso una serie de hornacinas con sendos bustos de músicos célebres; el tercero, a partir de la entrada lateral, recuerda al compositor de Operas Francois André Danican Philidor.

Además Philidor redactó un reglamento del juego de ajedrez y estableció reglas básicas, como «pieza tocada, pieza jugada», la colocación del tablero con un cuadro negro a la izquierda, la captura al paso y el enroque. También fue el introductor del ajedrez a ciegas en las partidas simultáneas.

En la parte musical gano su espacio en la historia cuando Diderot y sus otros amigos, temiendo que la tensión continua de la búsqueda en el ajedrez, por la que abandonaba su verdadera vocación pudieran resultar demasiado severos, lo llevaron a París en 1754. Comenzó de inmediato a componer. Su motete “Lauda Jerusalem” no le otorgó el lugar de “Supervisor de la Música” del rey, al cual estaba destinado, pero la decepción dirigió su atención a la música dramática. Su primer opéra-comique, ‘Blaise le Savetier’ (1759), un brillante éxito, fue seguido por ‘L’Huitre et les Plaideurs’ (1759); ‘Le Quiproquo,’ 2 actos, y ‘Le Soldat Magicien’ (1760); ‘Le Jardinier et son Seigneur’ y ‘Le Maréchal’ (1761); ‘Sancho Pança’ (1762); ‘Le Bûcheron’ y ‘Les Fêtes de la Paix’ Intermezzo escrito sobre la conclusión de la paz con Inglaterra (1763); ‘Le Sorcier,’ 2 actos (1764); ‘Tom Jones,’ 3 actos (1764); ‘Mélide, ou le Navigateur,’ 2 actos (1766); ‘Le Jardinier de Sidon,’ 2 actos (1768); ‘L’Amant déguisé’ (1769); ‘La nouvelle Ecole des Femmes,’ 2 actos (1770); ‘Le bon Fils’ (1773); y ‘Les femmes vengées’, 3 actos (1775), todos dados en el Théâtre de la Foire, o en la Comédie Italienne. Además de esto, compuso un Requiem realizado en 1766 en el aniversario de la muerte de Rameau en el Oratoire, y produjo la tragedia de ‘Ernelinde’, su mejor trabajo en la Ópera (24 de noviembre de 1767; reproducido en 1769 como ‘Sandomir’) . 2 actos (1766)

Estos éxitos no lo curaron de su pasión por el ajedrez. En 1777 regresó a Londres, sacó una segunda edición de su ‘Analyse’ y puso música a la obra de Horace ‘Carmen seculare’ con éxito halagador (1779).

En su próximo regreso a París, encontró a Grétry y Gluck en el apogeo de su popularidad; pero, nada intimidado, compuso ‘Persée’ (27 de octubre de 1780) y ‘Thémistocle’ (23 de mayo de 1786), ambos en 3 actos, producidos en la Académie sin éxito, y ‘L’Amitié au village’ ( 1785) y ‘La belle esclave, ou Valcour et Zéila’ (1787). ‘Bélisaire’, 3 actos, no se entregó en la Ópera en 1774 como afirma Fétis, sino en el Théâtre Favart (3 de octubre de 1796) un año después de la muerte de Philidor.

Recibió una pensión regular del Club de Ajedrez en Londres, y tenía la costumbre de pasar varios meses de cada año en Inglaterra. En 1792 obtuvo permiso para el viaje del público Comité du Salut, pero los acontecimientos impidieron su regreso a París, y cuando su familia logró que su nombre fuera borrado de la lista de emigrados, supieron que acababa de morir en Londres. 31 de agosto de 1795.

M.I Fernando Alberto Braga

Para ver sus estudios de Torre y Alfil contra Torre sigan el siguiente enlace (Torre y alfil contra torre)

Para el estudio de Dama contra Torre vean el siguiente enlace (Dama contra Torre)

Blibliografía:

Diccionario de Música y Músicos

Los Campeones mundiales de ajedrez

Wikipedia

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